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Nairo Quintana y el Movistar Team en el número uno mundial

Se cumplen este miércoles diez días de la conclusión definitiva del 2015 para Movistar Team. La quinta temporada de Abarca Sports bajo el patrocinio de Telefónica ha supuesto otro gran impulso para el equipo de Eusebio Unzué tanto fuera como, sobre todo, dentro de la competición.

La repercusión mundial de los éxitos, y de loables iniciativas, de los azules —que han duplicado su masa de seguidores hasta los 600.000 alcanzados este mes de octubre, uno de los conjuntos ciclistas con mayor respaldo en las redes sociales— ha sido consecuencia de un extraordinario rendimiento de sus 28 ciclistas desde el arranque en enero, apoyados por una treintena de colaboradores y casi cuarenta profesionales entregados a sus pedaladas.

La constancia volvió a ser el mayor fuerte del cuadro telefónico, que brilló sin casi fisuras en todo el WorldTour. Ya en enero sumaban sus primeros puntos con Rubén Fernández y un explosivo Juanjo Lobato en el Tour Down Under, al tiempo que Nairo Quintana se estrenaba con podio en San Luis.

En solo 32 días, cinco ciclistas de Movistar Team hacían diana: Valverde, a lo grande en el trofeo más duro de la Challenge de Mallorca; Rojas, batiendo a los mejores sprinters del mundo en Qatar; o Moreno, sorpresa en la CRI de la Vuelta a Andalucía, prepararon el terreno para el inicio de las vueltas de una semana, donde sobresalieron sus dos máximos exponentes.

Quintana y Valverde conquistan la primavera a golpe de genialidad

En la Tirreno-Adriático se imponía, por primera vez para las vitrinas del equipo, un Nairo Quintana inmenso bajo la nieve del Terminillo, al tiempo que Adriano Malori volvía a reclamar el trono de las contrarreloj llevándose el prólogo de Camaiore y siendo segundo en el cierre de San Benedetto.

Una semana después, Alejandro Valverde, el hombre que más disfruta de la bicicleta en el pelotón profesional, convertía la Volta a Catalunya en un patio de juegos: tres victorias de etapa —al sprint y con su mejor estilo atacante— y un segundo lugar final por sólo 4”. El mejor anticipo de su inmaculado mes de abril y, por desgracia, el lugar de la lesión más grave de Pablo Lastras.

Al ‘Bala’ solo le faltó la Amstel para coronar un triplete de leyenda. La Flecha Valona y la Lieja-Bastoña-Lieja fueron suyas por tercera vez, nueve años después de su primer doble en las Ardenas y dos semanas después de una semana vasca muy completa, con el podio de Ion Izagirre en la ItzuliaQuintana, superado por las alergias, fue 4º— y el estreno azul de José Herrada en Amorebieta. Cuatro días antes, Malori añadía a San Luis y Tirreno un éxito más en La Sarthe, donde defendió con bravura su maillot amarillo y acabó tercero en la general.

Mayo se iniciaba con la culminación de un sueño: tras un intento para febrero pospuesto por lesión y 21 años después de Burdeos, Alex Dowsett lograba, con partners internacionales y con el apoyo de un grupo de trabajo eminentemente español, el récord de la Hora UCI, símbolo del impulso universal de Movistar Team más allá de sus fronteras.

La otra pata de dicho ánimo, la latinoamericana, la siguieron enarbolando Nairo Quintana —apoyado por Anacona en la montaña— en Romandía, donde fue 8º tras mostrar su espíritu atacante en Champex-Lac. El «rodillo azul» alcanzaba las 20 victorias antes del Giro en Asturias: pleno con dos etapas y general.

Giro: Amador se consolida; Tour: El sueño continúa

Aun sin sus grandes líderes en el Giro de Italia y tras una devastadora cuarta etapa para Izagirre e Intxausti, sus bazas iniciales para la general, Movistar Team estuvo un año más sobresaliente en la Corsa Rosa: triunfo parcial con el «pillo» Beñat en Campitello Matese; maillot de la montaña, el primero para el equipo, con Giovanni Visconti; y en especial, el cuarto puesto final de Andrey Amador, relanzamiento definitivo de una carrera todavía prometedora de una de las personalidades más agradables del equipo telefónico.

Al otro lado de los Alpes, en Baviera, Dowsett redondeaba su mejor mes como profesional con la victoria contrarreloj y el último maillot amarillo.

La previa del Tour de Francia volvió a otorgar un suculento botín a los de Unzué: cuatro campeonatos nacionales en Italia (Malori), Gran Bretaña (Dowsett) y un doblete en España con Castroviejo y Valverde.

Todos ellos, junto a Erviti, Nairo Quintana, Anacona, José Herrada y Gorka Izagirre, defendieron el maillot de Movistar Team en una Grande Boucle que se torció de mala manera al segundo día, que los de Arrieta y Chente afrontaron con ambición en el primer día de Pirineos para sufrir otro duro golpe, pero en la que nunca perdieron la cara —ya habían sido terceros en la crono por equipos— y estuvieron a punto de dar la sorpresa con un genial penúltimo día.

El podio por equipos, el maillot blanco y la segunda y tercera plazas finales para Quintana y Valverde —¡cuánto luchó por sonreír en París!— fueron justo premio en la carrera más codiciada de todas.

Peleando por el futuro

Ion Izagirre, Jesús Herrada y Marc Soler iluminaron el agosto de Movistar Team: el guipuzcoano se llevó al fin la Vuelta a Polonia, cuatro décadas después de José Luis Viejo y tras dos podios sin victoria, para reafirmarse como referencia para las rondas de una semana; el conquense batalló hasta el último sprint el amarillo en Limousin; y el catalán confirmó su futuro devolviendo el Tour del Porvenir a los dominios de Unzué.

Valverde lograba, cuatro días antes que Soler, la trigésima victoria azul en 2015 en Vejer, ante Sagan, en la Vuelta; la 31ª y penúltima la brindaba el segundo máximo anotador, Malori, en Poitou Charentes.

Septiembre y su postrera Lombardía fueron un casi para el conjunto español, pero felizmente supusieron la confirmación de los dos títulos WorldTour que Movistar Team defendía del año pasado. Tras rozar el abandono en Andorra, Nairo Quintana se quedaba a medio minuto del podio de la Vuelta a España con un brillante papel en Burgos y la Sierra madrileña; y Alejandro Valverde, séptimo en la general, se llevaba la regularidad in extremis.

En los Mundiales, Unzué y los suyos se encaramaban al definitivo liderato de la UCI con el bronce en la CRE de Richmond, mientras Malori se hacía con el subcampeonato CRI —amargo 4º para Castroviejo— y Valverde, siempre Alejandro, se lucía ante los otros clasicómanos, los del Norte, para ser 5º en la línea y prolongar su amor-odio con los Campeonatos.

El sufrido cuarto lugar del mito de Las Lumbreras en Il Lombardia ponía la guinda a un año que completan los de Unzué con el deseo aún latente de ofrecerle una grande más a Telefónica y el convencimiento de que hay mimbres para ello.

Cuatro incorporaciones —Dani Moreno, el mismo que rozó la gloria en Como hace menos de un mes; Oliveira, más talento todoterreno; Jorge Arcas, continuidad a la apuesta por los jóvenes; y Betancur, en busca de su segunda trayectoria como profesional— apuntalan un bloque intacto que continuará en 2016 en busca de su ‘obra maestra’.

Con información Team Movistar.

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