Columna LÍDER

Análisis del Venezuela 1 – Colombia 0

Defenderse también es válido, el equilibrio es fundamental.

Por Rafael Villegas.

El fútbol es equilibrio, no solamente saber atacar o saberse defender. Es un complemento de dos facetas. Lograr ese equilibrio es la clave del éxito. Hay equipos que se saben defender y logran resultados, otros que son exuberantes en su propuesta de ataque y logran con la calidad de su técnica y lo osado de su táctica llenar vacíos defensivos, satisfaciendo paladares exigentes de goles y buen gusto por lo estético.

En este segundo grupo situó a esta selección Colombia. Con esa propuesta  el adiestrador argentino José Pekerman ha logrado colocarse arriba con 19 pts., estar a un paso de lograr la clasificación al mundial, devolverle al país futbolero su gusto por la selección  construyendo un equipo que ha unido al país  desde lo estético  en torno a un sentimiento futbolístico.

Partiendo de esa premisa,  razonemos el juego que  se perdió frente a Venezuela por 0 x 1.

Venezuela - Colombia. Foto ole.com.ar

Pékerman quiso darle al equipo un poco más de una faceta conservadora que no le conocíamos pero no acertó desde la construcción de la formación titular para el juego en el momento de escoger sus herramientas,  trató con jugadores fieles a su discurso de futbol ofensivo un equilibrio defensivo; intentar defenderse con dos jugadores (Cuadrado y Rodríguez)  por los costados en una doble línea de cuatro más construida por atacar que para defender,  jugar con dos laterales al ataque que es más lo que atacan que lo que defienden ( Zúñiga y Armero) hicieron del equipo colombiano un cuadro desequilibrado.

La osadía salió cara y costó una derrota que si bien es cierto no compromete la clasificación si  lleva a pensar que todo no puede ser atacar; que cuando hay que defender  se deben buscar los jugadores más capacitados para hacerlo, así se cambien  lisonjas y alabanzas a una propuesta ofensiva por críticas, cuestionamientos o malas caras. Es el costo estratégico que hay que pagar en pos de un resultado.

Pekerman quiso defenderse utilizando una formación que es netamente atacante y perdió  en su ley.

El cuadro nacional mostró tenencia de pelota pero careció de profundidad y precisión en el momento de la definición, el equipo tuvo jugadas claras de gol, el remate al palo de Falcao García, el remate franco por izquierda de Bacca, el cabezazo de James Rodríguez en la primera etapa.

Venezuela por su parte aprovechó las ventajas de marca y por el costado izquierdo de ataque, con Rondón y Arango anunciaron desde temprano que ese era el camino;  primero un pelotazo en profundidad terminó en un disparo que sacó Ospina estirándose arriba para evitar el contraste, y pocos minutos después la misma jugada,- por error de Zúñiga en la mitad y falta de distancia de Perea,-  la potencia del atacante venezolano del Rubín Kazán ruso puso la pelota adentro del arco de Ospina que solo atinó a colocar las manos y el balón se le coló por su primer palo.

Golazo para los vecinos que compromete al arquero colombiano quien luego se convertiría en figura evitando una derrota más dolorosa.

Colombia buscó el gol de todas las formas, tocó la pelota, jugó con paciencia buscando por donde pero  careciendo  de profundidad y acompañamiento a Falcao, jugado en solitario como punta, con un enganche (Macnelly) que no apareció y sucumbiendo ante el buen despliegue defensivo de la vinotinto liderados por  Vizcarrondo, de lejos una de las figuras de su equipo.

Colombia-vs-Venezuela-foto copaperu.net

Luego de tanto buscar infructuosamente, el técnico  termino dándole la vuelta al planteamiento inicial y finalizó  jugando con tres delanteros al ingresar a primero a Teo y luego a Baca.  Allí el desequilibrio defensivo  fue total.

El cuadro nacional pudo empatar y seguir de largo  pero también en su afán alocado de conseguirlo pudo terminar goleado;  se regaló en la mitad dándoles a los venezolanos las oportunidades ofensivas sobre todo con el ingreso de Fedor quien tuvo por lo menos tres llegadas claras de gol.

El partido deja conclusiones que aunque dolorosas son necesarias,  la primera:  es tan válido atacar como saberse defender porque en el futbol como en la vida lo importante es el equilibrio.

 

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