Columna LÍDER

El Equilibrio en el fútbol

Por Rafael Villegas.

El equilibrio es un concepto fundamental en el futbol moderno que indica una de las características que debe tener este deporte de conjunto; tan importante es saber atacar como saber defenderse.

 Observando el futbol profesional colombiano en los últimos meses encontramos que los equipos, impulsados quizá por la necesidad de ganar “como sea”, han caído en serios problemas de equilibrio. Esto es relativamente bueno para el espectáculo pero habla mal del trabajo que realizan los adiestradores en sus prácticas semanales.

La gran mayoría de equipos han perdido conceptos defensivos fundamentales de marca, y como ejemplo tenemos el caso de los laterales que se preocupan más de su salida ofensiva que de sus responsabilidades defensivas. Laterales que van al ataque en muchas ocasiones con poca efectividad y que para colmo regresan mal o simplemente no regresan a ocupar sus posiciones defensivas. Decía Carlos Bilardo, con razón, que cuando se tiene un lateral que no sabe centrar es mejor dejarlo que vaya… al final regalará el balón y de paso, si no regresa a tiempo, dejará mal parado al equipo. 

En muchas ocasiones los laterales pasan la mitad de campo, no para ensanchar el frente de ataque, si no para internarse por la parte central,  lo que  congestiona aún más el juego; en casos reiterados suben por la banda para devolver la pelota jugando hacia atrás lo que desdice totalmente de su intención ofensiva.

Los relevos son un permanente dolor de cabeza, no se tiene claridad de cómo hacerlos. En algunas ocasiones simplemente no se hacen y cuando se hacen se hacen mal a tal punto que resulta más caro el remedio que la enfermedad. Volantes de marca que no respaldan incursiones ofensivas, obligando en muchos casos a los centrales a abandonar posiciones naturales dejando boquetes que bien aprovechados por los contrarios casi siempre terminan en gol.

 

El concepto de presión es algo que lamentablemente ha perdido el futbol colombiano. Las ventajas de tiempo y espacio que se dan particularmente en la zona medular, son la razón fundamental para que nuestros buenos lanzadores exploten espacios y se marquen tantos goles de media distancia. Los equipos colombianos se estiran con mucha facilidad y se ven largos en el terreno de juego. Hasta hace poco tiempo el concepto era claro y hacía de los cuadros colombianos equipos más sólidos, más cortos de línea con línea y jugador con jugador, obligando al contrario a hacer un futbol más elaborado para llegar al gol. Hoy con los delanteros rápidos que tenemos, es bastante fácil encontrar espacios para jugar en un hombre a hombre y desbordar por movilidad, velocidad y potencia.

El tema de la presión no solamente es responsabilidad de los volantes de marca o defensores, el futbol es un deporte donde la solidaridad debe ser manifiesta. Así se observa en el futbol de alta exigencia, la presión se inicia tan pronto se pierde la pelota, se cambia rápidamente (transición) de actitud ofensiva a defensiva sin importar el lugar donde se pierda la herramienta, convirtiendo a los delanteros en los primeros defensores. En Colombia peligrosamente esa actitud la hemos perdido y en ocasiones vemos como los delanteros y/o volantes ofensivos renuncian increíblemente al juego cuando pierden el esférico.

Los respaldos se han perdido y los relevos o coberturas casi que no existen. En muchos se juega en la misma línea de  la pelota lo que hace permeable los sistemas defensivos en la gran mayoría de las escuadras. Lo lógico es que cuando un jugador salga a marcar un compañero lo respalde y escalone para evitar sorpresas.

En fin, hemos perdido trabajo táctico defensivo. Es cierto que lo importante en el futbol es el gol que lo perdona todo cuando lo conseguimos, pero también nos castiga sin piedad cuando lo “regalamos”.

RafaV.

rafael.villegas@colombiasports.net

 

¿Te gusta nuestra página?   Síguenos en:        

http://www.facebook.com/colombiasports

https://twitter.com/colombiasports

email
Anterior

Lastimosamente los resultados no se han dado: Carlos Bacca

Siguiente

Teo Gutiérrez, otra vez en el ojo del Huracán