Columna LÍDER

Un milagro llamado Pelé

Por Rafael Villegas.

En tres corazones distrito de Minas Gerais, sus habitantes se vanaglorian cantando que Dios le dio dones a los hombres, y cuando éstos se acabaron ¡creó a Pelé!

La  obra “de Deus”  nació un 23 de octubre de 1940 como el primogénito de María Celeste Arantes y João Ramos do Nascimento, ”Dondinho”,  y aunque se le conoce como Edson su nombre de pila es Edison como homenaje  a Tomás Alva Edison, el mago inventor de la bombilla eléctrica, esa que llegó para iluminar la profundidad de la noche a  mediados de siglo XIX.

Los Arantes do Nacimento vivían una difícil situación económica  por el retiro temprano de ”Dondinho” como futbolista al sufrir rotura de ligamentos. “Dico”, como llamaban cariñosamente a Edison, trabajaba como lustrabotas y repartidor de víveres para contribuir con la manutención del hogar.

Desde muy niño demostró talento para el balompié, “Dondinho” no sólo fue su mejor amigo sino también su primer entrenador, colocándolo frente a una pared a practicar por horas con la pelota.

Cuando Brasil perdió la Copa mundo en el llamado “Maracanazo” de 1950”, Pelé quedó tan conmovido al ver a su padre llorar desconsoladamente, que lo abrazó haciéndole una promesa: “No llore, papá. Yo ganaré una Copa del Mundo para usted”.

A los 15 años se empleó en una estación de servicio; por lo que sus amigos lo apodaron “Gasolina”, por aquel entonces ya era reconocido por la comunidad local del fútbol, que apreciaba su gran talento.

El delgaducho negrito de ojos saltones que no pesaba ni 50 kilos, llegó en 1956 a probarse en el Santos de la mano de Waldemar Brito, ex jugador de la selección brasilera, quien profetizó: “este niño va a ser el mejor jugador de fútbol del mundo”…

Debutó en primera división en un partido que Santos ganó a Corinthians 7- 1… Promediando la etapa complementaria, entró para reemplazar al centro-delantero Del Vecchio, insignia del Santos. Pelé hizo gol al minuto 36 del segundo tiempo, era el sexto gol del Santos y el primero del gran Pelé como profesional.  Su primer gol con la camiseta brasileña, se lo marcó a Amadeo Carrizo en su debut frente Argentina el 7 de julio de 1957 en el Maracaná.

 Su convocatoria para asistir al mundial de Suecia 58 generó polémica, sin embargo, el D.T. brasileño Vicente Feola, lo llevó a pesar de que tenía lesionada una rodilla.

 El 15 de junio de 1958, Brasil debía disputar su tercer encuentro por el grupo 4, era un partido decisivo contra la Unión Soviética, Pelé estaba listo para jugar pero el psicólogo de la selección, le sugirió a Feola que no lo alineara, aduciendo que era demasiado infantil y carente de espíritu de lucha, amén de que apenas salía de una lesión. Pero los jugadores veteranos intercedieron por él.  En su segundo partido frente a Gales, al minuto 66, Pelé marcó su primer tanto en un mundial, el más importante de su carrera porque lo dio a conocer.

En aquel frio verano sueco miles de aficionados vestidos de saco, corbata y sombrero acompañados de elegantísimas damas, fueron padrinos de la opera prima de un mito:  “Pelé”,  quien con el número 10 en la espalda, apenas 17 años, 7 meses y 23 días, maravilló al mundo cumpliendo la promesa hecha a su padre: Brasil fue campeón mundial de fútbol.

Muchos aseguran que hubiera sido el mejor en cualquier posición, ¡Quizá!,  era un pasador genial, regateador natural,  increíble capacidad de anticipación y sentido de la oportunidad; fue un  goleador excelso, hizo ocho goles en un mismo partido contra Botafogo, tenía poderoso disparo y  con la cabeza era sobresaliente.

Alguna vez tuvo que jugar de arquero en el Santos, reemplazando a  Gilmar, quien fue expulsado; Pelé después de haber hecho 3 goles jugó con la camisa número 1, haciendo dos atajadas fenomenales, incluyendo un tiro penal que los llevó a la final del campeonato de ese año;  ¡Increíble!

Ha sido el único jugador en marcar más de mil goles en un mismo club.  Vistiendo la camiseta del equipo paulista se paseó por el mundo jugando amistosos, retirándose el 3 de octubre de 1974. ¡Nunca jugaré en ningún otro equipo después del Santos!’ –dijo textualmente Pelé… sin embargo, al año siguiente tuvo que cambiar de idea… estaba en bancarrota por malas inversiones de su manager, un empresario en el que creía ciegamente.

A punto de cumplir los 35 años su solución financiera era volver al fútbol, firmó contrato con el Cosmos de Nueva York, equipo que eligió porque en la liga norteamericana podía jugar sin presiones, el fútbol allí no era un deporte de masas.

 Próximo a cumplir los 37 años, finalmente se despidió del fútbol en un amistoso entre los dos únicos clubes en que militó: El partido se disputó en Nueva York. Ganó el Cosmos 2 por 1. Jugó un tiempo para cada equipo, anotó para el Cosmos pero no para el Santos, paradójicamente el último gol se lo marcó al equipo de sus amores.

Él no recuerda muy bien cómo surgió su famoso apodo, pero con el pasar del tiempo encontró que en hebreo, Pelé significa… ¡Milagro! Hoy ese “Milagro” del fútbol acaba de cumplir 75 años.

 

RafaV.

@lidervillegas

rafael.villegas@colombiasports.net

 

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