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Los aciertos de Pékerman

El futbol colombiano tiene buenos técnicos, conocedores y trabajadores incansables  pero  lamentablemente  enredados en una selva táctica donde son más importantes los sistemas que las condiciones de los jugadores.   Entrenadores confundidos en una maraña de intereses de dirigentes, empresarios y hasta periodistas que ejercen presión para hacer válidos sus comentarios,  creyéndose dueños de la verdad convirtiéndose en técnicos con micrófono o computador

Los talentosos jugadores nacionales se convirtieron en muchos casos, en la selección,  en paisaje para muchos entrenadores nuestros,  haciendo movimientos  tácticos tan extraños como dejar en el banco a jugadores como Falcao o ponerlos a marcar la salida del contrario alejándolos de arco rival.

Pékerman le ha dado al futbol colombiano un respiro en una lucha del “club de técnicos colombianos”  que como en una rueda de parque de diversiones, hoy están arriba y mañana en la puerta de inicio de cualquier nuevo proyecto. Lo de los técnicos nacionales  se  convirtió  en una rueda de la fortuna movida al vaivén de los resultados sin ninguna seriedad y respeto por parte de los clubes y de los propios entrenadores que se prestan para esta nefasta costumbre.

Quizás el técnico argentino no sea la gran maravilla que muchos quieren ver, pero indudablemente es un técnico inteligente que leyó el medio y  aplicó su estrategia para salir adelante en su proceso.

Lo primero que hizo fue alejarse de los medios de comunicación, cosa impensable para un  técnico colombiano tan acostumbrado a manejarse desde el parámetro del qué se dirá por parte de los pontífices consagrados del periodismo nacional. Su alejamiento lo llevó a ganarse los remoquetes de “monje cartujo”, o en el mejor de los casos en “el caballero de la triste figura” en un arrebato lingüístico que trataba de “cantinfliar” su seriedad y prudencia.

Después trajo su equipo de trabajo y lo instaló en su cuartel de Bogotá, estos sí, casi que escondidos en una labor clandestina de investigación y seguimiento de jugadores seleccionables.  Muy poca gente aparte del mundo del futbol sabe quiénes son sus asistentes o preparadores físicos y mucho menos quién es el utilero, que en otras épocas hasta declaraciones y opiniones de orden interno entregaba.  Sólo dejó, creo que por respeto, al preparador de arqueros y al médico. Esto también es un acierto, mirar con otros ojos nuestra realidad saliéndose del remolino diario de las mentiras convertidas en verdades a fuerza de repetirlas.

Aisló el manejo dirigencial de la selección, acabando con aquella sospecha de dirigentes y empresarios que a punta de llamadas, intimidaciones o prebendas quisieron siempre imponer sus intereses en el cuerpo técnico de turno. Aparte de la situación, con su yerno,  cuestionada por algunos medios, la selección ha estado exenta de cualquier duda en cuanto al manejo de las convocatorias. En la selección están los que son. Hay seguramente otros pero ante los que están tienen que esperar.

Pékerman acierta en conocer la sensibilidad y el gusto que  tenemos los colombianos por el futbol;  le dio al seleccionado poderofensivo adobado por el toque de la mejor generación de futbolistas colombianos surgidos en mucho tiempo. Colombia es un equipo que marca goles en cualquier momento. Hoy es la segunda delantera más efectiva de la eliminatoria, pero curiosamente con la defensa menos vencida del certamen. Gran mérito del seleccionador que cumple con una premisa sencilla y sabia en el futbol: “hacer goles y que no me los marquen”.

Hoy, cuando estamos ad portas de una clasificación al Mundial pocos ponen en duda la capacidad del adiestrador argentino,  quien en una demostraron más de sapiencia se identifica con el pueblo de Barranquilla con sus actitudes  pausadas y  humildes  convirtiéndose en ídolo de una afición bullanguera y apasionada que no tuvo problemas en insultar o liarse  a puñetazos con  seleccionadores anteriores.

A los 64 años de edad José Néstor Pékerman está  ingresando en la historia del futbol del país con una clasificación al mundial  tan esquiva por tantos años, con un equipo que logró despertar la fe y hacernos sentir orgullosos de nuestra selección,  henchidos de orgullo por la camiseta,  por la capacidad de los jugadores y la inteligencia de su entrenador.

RafaV

rafael.villegas@colombiasports.net

 

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