Nadadora de 61 años, firme en su intento de cruzar de Cuba a EE. UU.
Diana Nyad buscará, tras su probarlo en 1978, cruzar los 166 kilómetros que separan los dos paises.
Con algunos dolores en los hombros y un poco de asma, la nadadora Diana Nyad cumple este lunes 18 horas en busca de su sueño: nadar a mar abierto 166 km desde La Habana hasta Cayo Hueso (Florida, EE. UU.) en dos días y medio, informó un portavoz del equipo que la acompaña. “Sigue con mucha fuerza, los hombros siguen siendo un problema, un poco de asma también”, dijo este lunes en la tarde en un mensaje de Twitter el productor Matt Sloane, uno de los integrantes de la cadena de televisión CNN que navegan cerca de la nadadora. Junto a los productores de CNN viajan médicos, nutricionistas y documentalistas, quienes acompañan a Nyad desde una embarcación que ella no puede tocar para lograr el récord. Nyad puede permitirse, cada 45 minutos aproximadamente, algunas pausas para respirar unos 20 segundos y otras para alimentarse con la ayuda de su equipo pero siempre sin tocar el bote, como sería el caso cuando le toque una dosis de chocolate caliente en las próximas horas para prevenir una eventual hipotermia al estar tantas horas en el agua.
Son ya “18 horas en el sueño extremo de nadar de Diana”, apuntó Sloane sin precisar el número de millas que había alcanzado en ese periodo de tiempo. Cuando tenía 14 horas nadando, Nyad llevaba “casi 20 millas (unos 32 kilómetros) de la costa cubana” con algunos dolores de hombros. Nyad persigue este sueño desde los 28 años, y después de algunos intentos fallidos logró zambullirse al mar desde el Club Náutico Internacional Ernest Hemingway, en la capital cubana, a las 7:45 p.m. del domingo. Si Nyad logra su hazaña, que espera cumplir en 60 horas, se convertirá en la primera persona en atravesar esta parte del estrecho en el Caribe -de 166 km de largo- sin la ayuda de una jaula antitiburones, puesto que se sirve de un dispositivo de alta tecnología que emplea su equipo para mantener alejados a los mayores depredadores de este mar. “Hace 33 años yo estaba en una playa cerca de aquí y vi ese mar gigante… Ahora tengo casi 62 años y estoy aquí de pie, en la flor de mi vida “, dijo en una breve conferencia de prensa en La Habana antes de lanzarse al mar. Nyad lleva un traje de baño negro y gorro azul además de un par lentes especiales para mejorar la visión en la noche y otro para proteger sus ojos de la luz del día.
La atleta, que cumplirá 62 años el 22 de agosto, también le dio un significado político a su aventura al sostener el domingo que intentará este cruce con el ánimo de acercar a Cuba y Estados Unidos, en conflicto desde hace medio siglo. “Quiero que esos tres días signifiquen un momento que venga pronto: que los dos países estén juntos finalmente”, dijo Nyad en el Club Náutico Internacional Ernest Hemingway de La Habana. La nadadora, que intentó cubrir el trayecto en 1978 pero desistió debido al mal tiempo tras nadar casi 42 horas, dijo sentir “orgullo” de estar en la isla y calificó como “increíblemente triste” que los pueblos de Cuba y Estados Unidos “apenas se conozcan” pese a estar sólo separados por el Estrecho de Florida. Los intercambios entre Cuba y Estados Unidos, sin relaciones desde 1961, mejoraron con el gobierno de Barack Obama, que flexibilizó las visitas culturales y deportivas estadounidenses, pero volvieron a tensarse tras el arresto del contratista Alan Gross, condenado a 15 años de prisión, acusado de ser agente secreto de Washington. Nyad enfrenta este desafío con el objetivo de romper su propio récord a mar abierto, que implantó en 1979 cuando nadó entre Bimini (Bahamas) y Cayo Hueso (165 km), casi la misma distancia que esta vez, pero en un escenario “mucho menos peligroso”, según dijo. AFP




















