Columna LÍDERMundial Brasil 2014

Saudade quiere decir nostalgia en Brasil

Por Rafael Villegas

Los colombianos de mi generación, la de mediados de los 50, nos acostumbramos a seguir a Brasil en los campeonatos del mundo. Ante nuestra ausencia de la máxima cita del balompié, no nos quedaba de otra si queríamos  alimentar alguna emoción por el mundial.  Éramos orgullosos huérfanos  futbolísticos colombianos que adoptábamos un sentimiento de admiración y respeto por la “verde amarelha”.

Los primeros capítulos de historia sagrada de nuestro amor por el futbol  tuvieron su génesis con profetas del “jogo bonito” como Didi, Vava, Zagallo, Dida  y el gran Pelé.  Recuerdo que no sentábamos al frente del televisor en blanco y negro para  deslumbrarnos hasta la baba por aquellas gambetas y velocidad endemoniada de Garrincha por la punta derecha, la sapiencia de Zito, la seguridad de Djalma Santos o la explosión de Carlos Alberto que nos enseñó hace tanto tiempo que la fórmula más sencilla de atacar al contrario es por las bandas.

Selección Brasil 1970

Toda esa reunión de talento tuvo su apoteosis en el mundial del 70, el último mundial de los genios. Podríamos recitar de memoria esa  maravillosa selección de figuras estelares como Pelé, Jairzhino, Tostao, Gerson, Rivelino y Clodoaldo. Todos jugadores de ataque que se complementaban. El futbol brasilero era una orgia de tanta calidad que Mario Lobo Zagallo, el técnico del “scratch”, puso 5 números 10 al tiempo y de paso todos zurdos.  Ser zurdo en el futbol da un plus sobre el resto de la humanidad donde nos ubicamos los diestros.  Hay una magia extraña en el zurdo para ser hábil.

El tiempo fue pasando y el calendario venciendo a estos artistas del balón, pero Brasil seguía produciendo jugadores de calidad;  llegaron entonces Zico, Falcao, Toninho Cerezo y Sócrates que formaron un medio campo espectacular  que resulto campeón moral del torneo de España 82 cuando el anti futbol de Italia destruyó con sus planteamientos  y mañas la ilusión del futbol arte

Después los Ronaldos, los Bebeto, los Romario y Ronaldinho para seguir gritándole al mundo  que la fuente del talento brasilero no se agotaba nunca.

Hago este largo recorrido por mis recuerdos para llegar a lo que vivimos en el juego de Brasil frente a México que no fue más que la ratificación de lo que se vio en su partido inaugural frente a la fuerte selección de  Croacia. Una demostración de futbol plano que ganó sus primeros tres puntos gracias a las equivocaciones de un juez nipón que ha sido motivo de mofa en las redes sociales calificándolo como el jugador número 12 que tuvieron los locales.

Un equipo sin chispa, con talento a cuenta gotas en su máxima figura Neymar a quien se le ha descargado toda la responsabilidad de llevar al equipo local al título coronándolo  como el heredero al trono de los talentosos jugadores históricos, para así demostrarle al mundo que la genética sigue intacta que al ADN del talento brasilero está vigente.

Brasil podrá salir campeón en este su mundial, pero por lo visto hasta  ahora este equipo solo ha alimentado la nostalgia por todas aquellas figuras que a pesar del paso del tiempo siguen vivas en la memoria  para fortuna de todos aquellos que tuvimos la suerte de verlos jugar. ¡Gracias a ellos!

rafael.villegas@colombiasports.net

@lidervillegas

 

 

 

 

email
Anterior

Brasil cede en el Mundial ante México, figura Guillermo Ochoa

Siguiente

Rusia y Corea del Sur no pasaron del 1-1