Columna LÍDEROtros

¡Grande Leonel!

Columna Impublicable

Por: Wilfrido Franco García

Leonel Álvarez está entre los cinco mejores jugadores de la historia del poco ganador, fútbol colombiano. Sin duda alguna o por lo menos para mí, Leonel como futbolista, fue un grande de verdad. Segundo colombiano en vestir la tricolor, tras Carlos Valderrama, con 101 partidos oficiales con la casaca del seleccionado colombiano. Y cuando todos arrugaron en el mundial de USA 94, fue el único de la tricolor que hizo un buen mundial y jugó bien. Inclusive, fue considerado entre los tres mejores volantes de contención del evento por el equipo oficial de analistas de FIFA.

Su surgimiento en el Independiente Medellín, su paso grande por el Atlético Nacional al cual le dio su única Copa Libertadores en el último cobro de penal ante el arquero Ever Hugo Almeida del Olimpia. Importante en el América y el Deportivo Pereira. Quindío fue el club de su partida, silenciosa y sin alardes, cuando merecía una mega despedida del crack que fue. Hizo una prueba en el fútbol inglés para el Derby County, jugó en dos equipos de la MLS de Estados Unidos: Dallas Burns y New England Revolution. Estuvo en el Real Valladolid en el fallido trance de Francisco Maturana, junto a Carlos Valderrama y René Higuita. Allí, también fue el único colombiano que se destacó. Actuó para los Tiburones Rojos de Veracruz en México. Marcó catorce tantos en la liga colombiana, aunque nunca se destacó por dárselas de goleador. Pocas veces fue expulsado, a pesar de su recio temperamento y su lucha eterna en las estepas del medio del campo. Era fuerte y sólido, no un pegador.

Grande, mucho jugador, profesional al extremo, sin escándalos y sin estridencias. Leonel fue de lo mejor de este país. Cuando niño, un auto lo atropelló y duró mudo mucho tiempo. Casi pierde la voz y también la vida. Nació en Remedios (Antioquia) pero se crió en las vicisitudes de “Zamora”, un barrio caliente de Medellín. Desde allí, le tocaba irse a pié todos los días hasta el “Atanasio Girardot” para entrenar con el “Poderoso” por ser pobre. Surgió en el DIM en la camada de Luis Carlos Perea, su cuñado Marcos Velásquez y Ricardo Eusse, entre otros. Eran otros tiempos. De limitaciones, pero le ganó a la vida y se superó brillantemente.

Como técnico, de entrada fue campeón, con el mismo Independiente Medellín en el clausura 2009. Llegó prematuramente a la selección mayor de Colombia. Por primera vez en unas eliminatorias, Colombia ganó en La Paz a Bolivia y fue bajo su mando. Luego le cobraron la derrota inmerecida y donde los culpables fueron otros, ante una Argentina suertuda. También le cobraron que no ponía a Falcao García como titular. Por eso se fue.

Ahora que el ambiente en Cali está revolucionado por una presunta final, posiblemente ante Atlético Nacional, y se prenden de nuevo las luces verdes a diestra y siniestra, recordamos que todas las ilusiones de los hinchas azucareros se deben a la constancia, perseverancia y trabajo de Leonel Álvarez. Muy por encima de los jugadores que dirige, muy por encima de un plantel limitado sobre todo en ataque, muy por encima de una hinchada que es arribista y novelera, muy por encima de unos directivos demagógicos y prestos a vender lo mejor de su cantera, muy por encima de capitanes o de figuras individuales, está Leonel Álvarez. Si llega la novena estrella para el elenco verdiblanco, el gran vencedor será Leonel Álvarez. Muy por encima de todos y de todo. ¡Grande Leonel!

P. D.

-Qué Dios nos coja confesados este viernes en el sorteo del mundial Brasil 2014. Que por lo menos no nos toque enfrentar dos rivales europeos en la fase inicial. Aunque habría que agradecerle desde ahora a Grecia, que eliminó a Rumania.

Contacto: wilfridof48@gmail.com

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