Columna LÍDEROtros

¡Grande Nairo!

Por Wilfrido Franco García.

Nairo es acuariano. Navega entre aguas turbulentas, pero se impone a puro talento. Nacido el 4 de febrero de 1990, son 25 años. Menudo. Dicen que mide 1.67. Parece mucho menos o así lo aparenta cuando se ve como una hormiga con su bicicleta atómica, al lado de los europeos y demás integrantes del lote de los verdaderos monstruos.

El Tour de Francia no es la doble a Limones o la clásica de Rionegro. El Tour es el pináculo del ciclismo. Nada queda más allá, ni siquiera el Giro italiano.

Nairo de la vereda de San Rafael, del municipio de Combita, del departamento de Boyacá y colombiano para orgullo nacional, pedalea con todo el criterio de los elegidos.

Desde que se inició en 2009 con el equipo “Boyacá es para vivirla”, mostró que nada le queda grande, a pesar de ser pequeño. Gigante en la montaña. Completo y tal vez el mejor ciclista de todos los tiempos en Colombia. Así lo demuestran sus logros: un giro y dos sub en “La Grand Bouclé”, el Tour de Francia. Datos para nada menores, que ningún ciclista nacional ha superado en la historia.

Dicen que subían más “Lucho” Herrera y Patrocinio Jiménez, y que eran más completos Fabio Parra o “Cochise” Rodríguez, pero en la espesura de la selva y antes los leones de hoy (Froome es africano de nacimiento, en Kenia), Nairo se batió y se bate como un titán. Parece un esfuerzo menor, para su estirpe de gloria. Ni siquiera suda. Tal vez le faltó arrancar unos kilómetros atrás o tal vez, fue la mala pasada del territorio holandés entre Utrecht y Neeltjedans, donde perdió 1.27 minutos en la etapa de los vientos. Vientos que arrancaron los malditos segundos de diferencia. De todas maneras, a los 25 años ya son dos veces en el pódium, y es el único que en estos momentos, le calza los pedales a Froome. Ni Contador con sus artimañas ya corroboradas, ni Valverde, ni Nibali, son capaces.

A propósito, el triunfo del keniata – inglés, fue muy cuestionado desde aquel trino del tramposo Armstrong, dejando en el aire que había doping de por medio. Inclusive, aficionados de la inmensa multitud que se desgrana desde las montañas hasta el plan en las etapas del Tour, agredieron con escupa, orines y agua al pedalista del equipo SKY. No faltó también, aquel que le hiciera el corte de manga y aseguran, que los insultos fueron fuertes y constantes. La gente del Tour, es sabia y se cansó de aquellos triunfos de los Armstrong, Delgado, Rooks, y tantos otros, como Marco Pantani, que consumieron y consumieron sustancias dopantes, hasta caer muertos porque el cuerpo no les dio respiro, como en el caso del “Pirata” italiano. Por eso protestaron ante Froome. Tal vez, años después dirán que el keniata ganó con doping y entonces, nos acordaremos que Nairo Quintana Rojas, el hijo de Don Luis y Doña Eloisa, fue el más grande de todos. ¡Inmenso Nairo! Y eso que apenas mide 1.67.

wilfridof48@gmail.com

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