Columna LÍDEROtros

Cabeza y cola

Impublicable.

América líder. Deportivo Cali en los últimos lugares de la tabla. Pero algo va de uno a otro. El uno está en la B y el otro es el actual subcampeón de Colombia. El uno juega la Copa Colombia, el otro la Copa Libertadores. Pero para analizar en escarlatas y verdiblancos, es la actualidad de ambos.

Los rojos sin deslumbrar, ni jugar bonito, reconocido además en una entrevista que tuve con el técnico Jhon Jairo López, son líderes del torneo de ascenso, donde nada es fácil y se agita el cañaveral a cada momento. La edición, la bendita edición que es un medio de censura, cortó la pregunta y la respuesta más importante.

“Profesor López, ahora son primeros, pero hay que recordar que en la B, América siempre paseó en instancias previas y a la hora del té, nada. Manos vacías…” y el técnico vallecaucano me contestó: “Está mal diseñado el torneo. Acá le dan oportunidad a todos, al mal estudiante que a última hora gana los exámenes y termina graduándose con la medalla de honor. Da lo mismo ser primero que octavo y eso debería cambiar. Ahora no podemos echar voladores al aire. Nosotros trabajamos en pos de objetivos y paso a paso; pero te repito, este es un torneo muy duro. Demasiado competitivo”. Se notó en esta respuesta que el tipo tiene los pies en la tierra. En estos torneos, diseñados con grandes errores, cualquiera puede salir campeón y no importa el inicio, pues arrasas y a la hora de la verdad (cuadrangulares), no ganas nada y el octavo o el séptimo te rapan la gloria.

El América actual no tiene nada como para explotar claxon a todo timbal. Va poco a poco, paso a paso, pero por lo menos hizo renacer las ilusiones que el pálido equipo de Diego Umaña, había matado.

Por los lados del Deportivo Cali, personalmente dudo que la culpa del bajo rendimiento del equipo en estos momentos, sea de su técnico Leonel Álvarez. El error de Leonel fue haberse quedado en un ambiente inhóspito, en medio de lobos hambrientos de poder y con un equipo armado o remendado con retazos, cuando los rimbombantes directivos habían prometido un “Súper Dépor o el Dream Team”.

Promesas y mentiras, tema oficial previo a cualquier elección. Leonel agachó la cabeza y aceptó a regañadientes un equipo al que naturalmente le faltaron dos delanteros y un zaguero para armar un cuadro doblemente competitivo, tanto para el torneo y como para la copa.

Leonel no es el culpable de la indisciplina de jugadores en los que confió y lo traicionaron. Leonel no es el culpable que los llamados “refuerzos” como Robín, Marrugo, Bolívar y Casierra, no den pié con bola y reflejen los antecedentes de su negro paso por México, en el caso de los dos primeros. Leonel no es culpable de las lesiones de Murillo y Mosquera, ni del escaso nivel de Lizarazo que apenas se está recuperando. La Copa Libertadores aparentemente está lejos del alcance del equipo azucarero actual, que ciertamente es apenas un participante más del evento. En el club azucarero, todo pasa por la apatía de un grupo de jugadores que se acostumbró a los desmedidos mimos de María Clara Naranjo y ahora, hace pucheros y rezonga, sin el dinero prometido. Una pelea de poderes al interior del equipo, tiene al Deportivo Cali pelando abiertamente todo el cobre.

P. D. Ahora resulta que Steffan Medina es un “mártir”. Tamaña sandez venida desde Antioquia. Y “la tribuna blasfema” porque critica al jugador. Y no lo crítica por ser paisa, sino ciertamente, por haber jugado mal con la camiseta de la selección. La gente no come vidrio, sabe mucho de fútbol y no se necesitan predicadores de verdades absolutas en el balompié, cuando cada quien puede tener su opinión. Medina es un jugador más. Ni bueno, ni malo. Pékerman se equivocó cuando lo puso en la selección, porque ni lo merecía, ni tenía fútbol para ser titular de la tricolor. Así de simple.

Por: Wilfrido Franco García
Contacto: wilfridof48@gmail.com

Foto tomada de www.torneopostobon.com.co

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