Columna LÍDEROtros

De Wilder y otras “yerbas”

Columna Impublicable.

Por: Wilfrido Franco García

Particularmente me da inmensa alegría ver jugar y marcar goles a Wilder Medina, sin importar en qué equipo juegue. El fútbol es una incomparable fiesta eterna en nuestros corazones. Medina es un futbolista excepcional. Jugando no tiene mancha. Es un crack. Diferente y diverso. Insustituible. Con acciones mágicas y majestuosas, que permiten regodearse con el espectáculo mismo y con el fútbol, como el rey de los deportes. Me gusta verlo celebrar con sus cabriolas, sus volteretas y esa felicidad inocultable en el brillo de sus ojos. Eso es música y sonidos de gloria para los espectadores del fútbol. Para aquellos que van a los estadios a divertirse y ser parte de la historia misma.

Con dos tantos ante el recién ascendido Alianza Petrolera que empezó a pagar derecho de piso en la primera división, llegó a 47 tantos en el registro oficial de la Dimayor. Muchos en una carrera cortada y controvertida por los propios altibajos de su vida. Pero ello demuestra que definitivamente Wilder Medina es un crack. Como futbolista no debería de estar actuando acá. Con esa calidad inocultable, debería jugar en Europa y estar consagrado al nivel de otros como Jackson, Falcao o James Rodríguez. Pero ahí viene el pero… ¿Cuando lleguen los controles al doping, saldrá limpio? ¿No volverá a caer en esta trampa social que significan las drogas? ¿Se habrá aislado de las malas compañías?

Esperamos por el bien de la persona y sobre todo, del fútbol colombiano, que el espectáculo de Wilder Medina continúe inconmensurable en todas las canchas del país. Muchos son los ejemplos explícitos en este fútbol nuestro donde las condiciones de los jugadores son innatas, pero la mentalidad es demasiado estrecha, con contadas excepciones. Enormes jugadores de fútbol, han terminado divagando y transitando sendas de amargura, soledad y olvido. Muchos de ellos, despreciados por la tal ACOLFUTPRO, que sirve para prender incendios, pero no para apaciguar magras situaciones de muchos ex futbolistas caídos en negras desgracias.

Mucho más que la condición técnica o el futbolista en sí, los técnicos y entrenadores de divisiones menores, deben formar personas antes que deportistas. Retirar a los niños y los muchachos de los vicios, la violencia y la muerte misma, y forjar muchos crack, que inviten a los aficionados para retornar a los estadios. Cracks tan grandes como un tal Wilder Medina que festeja como un niño cuando juega, con una cara de pastel, repleta de felicidad.

 wilfridof48@gmail.com

 

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