Columna LÍDEROtros

Corrupción: consecuencias para el deporte colombiano

 

A propósito del índice de corrupción: transparencia internacional y el deporte

Por: Carlos Eduardo Vargas Olarte. Dr. Ciencias del Deporte. Director Centro de Investigación SFBD

El lunes 8 de julio colombiasports.net publicó un artículo nuestro en la sección “Columna Líder” en la  que relacionábamos dos razones por las cuales la ciudad de Medellín había perdido la elección para ser sede de los juegos Olímpicos de la Juventud en el 2018. Claramente se mostraba la incidencia del lugar que ocupa Colombia (94) en el Índice de Transparencia Internacional para que Medellín no resultara favorecido.

El martes 9 de julio, se confirma la apreciación que habíamos formulado, con base en un comentario que habíamos recibido desde Suiza. En el portal informativo de la cadena radial “Caracol”, se relaciona la noticia en la que se señala que “…. La organización Transparencia Internacional divulgó el Barómetro Global de la Corrupción 2013, el cual mide la percepción que tienen los ciudadanos sobre la corrupción y el funcionamiento político en 107 países”. “Según la encuesta que también se realizó en Colombia de septiembre de 2012 a marzo de 2013, el 81 % de los consultados señaló que vive en un país corrupto.  Por su parte, el 56 por ciento de los encuestados aseguraron que el nivel de corrupción en los últimos dos años ha incrementado, mientras que sólo el 16 por ciento sostiene que ha disminuido. Seis de cada 10 creen que el aumento se debe a que el Gobierno ha ejecutado acciones ineficientes para combatirla”. Aunque la diferencia con Argentina no es muy significativa cargamos con el deshonroso atributo de ser el país con mayor percepción del nivel de corrupción entre 26 países de América Latina.

A MEDELLIN LO PERJUDICÓ LA HERENCIA DEL MUNDIAL SUB 20 DE LA FIFA

Ante esta realidad, el deporte colombiano no se puede sustraer, ni ignorar que este cáncer social y los comentarios  sobre este flagelo le afectan y trascienden al mundo con la velocidad de las redes de comunicación. En el pasado inmediato, Colombia acredita a cuenta de la gestión de algunos Comités y Comisiones -en ciudades subsedes- escándalos como los presentados con ocasión de la Copa Mundial de Futbol Sub 20 de la FIFA (2011), en la que las historias sobre los costos de las Sillas para los estadios, la ceremonia de Inauguración y la no conclusión a satisfacción de la remodelación del Estadio de Cali ocuparon espacios en los medios de información.

Estas informaciones se capitalizan en el marco de la competencia que se da entre las ciudades para la postulación a ser  sede de eventos deportivos. Por ello, ante la mirada crítica de la opinión pública y de organizaciones como Transparencia Internacional, tanto la FIFA como el COI han declarado su acto de contrición, remitiéndose a aplicar con mayor rigurosidad los criterios que soporten la capacidad y las evidencias de una mejor gestión pública, social, deportiva y ética. Los indicadores de Transparencia Internacional ­­–que les tiene echado el ojo-, son tenidos en cuenta por quienes ejercen el voto para designar sedes.  

TRANSPARENCIA INTERNACIONAL Y EL DEPORTE

Transparencia internacional se ha manifestado con relación a la corrupción global en el deporte con las siguientes voces:

·        “La corrupción en el deporte tiene un efecto devastador, precisamente porque es muchísimo el dinero que está en juego, y abarca numerosas áreas, de la construcción de los estadios pasando por el dopaje y la fijación de resultados”, “Espero que Brasil sea muy consciente de la vulnerabilidad en este momento de construcción (de las infraestructuras deportivas) porque, sino, los costos podrían subir mucho y los brasileños tendrían que pagar por siempre por esos eventos”,  Presidenta de Transparencia Internacional, Huguette Labelle.

        Un país que acogerá los mayores eventos deportivos de los próximos años, que comienzan con la Copa de Confederaciones en junio de 2013, “tiene que prepararse, los organismos de control tienen que ser muy técnicos y no lo tiene que hacer el gobierno solo, la FIFA tendrá que hacer su parte”, Drago Kos, del Comité Independiente Anticorrupción y experto en organismos internacionales.

 

·        La corrupción vinculada al deporte mueve miles de millones de dólares al año en el mundo, se presta para el lavado de dinero, y a negocios cada día más sofisticados, que van desde las apuestas hasta el mundo del dopaje, destacan los expertos. El deporte es uno de los sectores que más dinero moviliza, y en Brasil se estima que el fútbol mueve el 0,4% del PIB anual.

·        “En Europa hemos percibido que las apuestas deportivas en internet es uno de los sectores que más crecen de la economía, a un ritmo de 15% al año, y se presta mucho a corrupción, porque está cada vez más globalizado”, Stalisnas Frossard, secretario ejecutivo del acuerdo intergubernamental sobre deportes del Consejo de Europa. Según datos divulgados en la conferencia, las apuestas ilegales sólo en juegos de cricket mueven 50.000 millones de dólares al año.

      Altos dirigentes que se eternizan en sus cargos en organizaciones deportivas mundiales como la FIFA y equipos locales, son una constante así como las  denuncias de corrupción en esas instituciones que manejan estratosféricas cifras son males del deporte, lamentaron expertos como Simon Chadwick, de la Universidad Coventry de Gran Bretaña, quien reclamó un ente y mecanismos globales de control.

CONSECUENCIAS PARA EL DEPORTE COLOMBIANO

A no ser que se haya declarado por decreto que la gestión del deporte en nuestro país es el “paraíso de ángeles de la dignidad y la pulcritud ética”, no se puede desconocer que el deporte colombiano no está ajeno al reflejo de la corrupción y la falta de celeridad de los entes de Control para sancionar ejemplarmente a los responsables. Estas situaciones, ya han empezado a traer consecuencias negativas para las aspiraciones de ciudades -como Medellín -que compiten con las de otros países, en el propósito de proyectar a través de las realizaciones de grandes eventos: la visión estratégica de la ciudad, las sinergias entre identidad, imagen y percepción de la ciudad con aspectos económicos, de planeación y desarrollo urbano, desarrollo socioeconómico, bienestar social, gestión del medioambiente, la salud, la seguridad y la movilidad con la política pública deporte.

Otro capítulo de estas consecuencias, se remite a la necesidad de que los organismos del deporte asuman una agenda de reacción nacional ante el fenómeno acompañados de la academia, los entes de control, las veedurías públicas y los organismos internacionales. En el Brasil, la Presidenta Rouseff ya ha adelantado puntos comunes a una agenda internacional: el examen y persecución  de los que ella calificó como “delitos hediondos”. Se refería a los sobornos, la desviación de los dineros públicos, favoritismos políticos en las licitaciones, la flexibilidad de los mecanismos de contratación con el estado, la pasividad de los organismos de control, etc.

El tema, también sirve de alerta a la ciudadanía colombiana para revisar la responsabilidad social de los organismos deportivos y demandar una mayor vigilancia de estos por parte de los órganos de control, máxime ahora que se continua insistiendo en invertir recursos de los presupuestos y las regalías en “cemento” para contribuir al desarrollo deportivo!!!¡¡¡????. ¿No es acaso más lógico para los organismos de gestión del deporte, el desarrollar a los deportistas (medidas de apoyo), a los entrenadores, a los jueces, a las ciencias del deporte? ¿O que por lo menos, se intentara balancear la inversión hecha entre el cemento y lo humano. Será cuestión de márgenes de utilidad? ¿O de cambiar la denominación actual  de organismos de gestión del deporte por el de ministerio y secretarias de obras publicas deportivas?

email
Anterior

Falla confía en sacar a relucir su mejor tenis en el Claro Open Colombia

Siguiente

Actualidad de tenistas juveniles colombianos por el mundo