Columna LÍDEROtros

De copa en copa

Por Wilfrido Franco García.

Dos situaciones alternas en Copas diversas. La Libertadores en el campo nuestro y la Champions de importancia mundial. En la Copa Libertadores, la presentación de los cuadros colombianos deja mucho que desear y refleja el desorden de una liga colombiana que se juega todos los días y a toda hora, desinformando al hincha que poco asiste ahora a los estadios nacionales.

Atlético Nacional arrasa en casa y es el equipo de moda en nuestro país, pero ante los suplentes del Nacional de Montevideo se vio en calzas prietas para arrancar un punto de local, en un milagro que escribió Daniel Bocanegra. Lejos de la expulsión con récord y todo de Alejandro Bernal, el cuadro verdolaga no encontró alternativas válidas para definir el encuentro ante los tricolores. Dos partidos sin victoria en el certamen continental y un triunfo a horcajadas contra Newells son un botín escaso para el equipo sensación en Colombia, pero sin el urgido vedetismo internacional. Ahora tendrá que ir a ganar en Montevideo, donde parece esperarlo el verdadero cuadro titular del equipo charrúa.

Santa Fe desapareció como por encanto. Todo lo que vislumbraba al inicio de la temporada se fue borrando de un trazo y entre Copa y Liga. Menudo lío se le armó al técnico Wilson Gutiérrez que con una nómina cara y boyante, no encuentra el eco de su fútbol en definidores anestesiados por el tiempo como Wilder Medina, Jonathan Copete, Sergio Herrera y Jefferson Cuero, sin contar que al argentino Silvio González, parece que el D. T. no le cree. Perder ante un Zamora pobre y sin pergaminos, que no había marcado siquiera un gol en la Libertadores, no es un buen antecedente para el cuadro cardenal obligado a cambiar el rumbo del destino en un grupo donde todo parecía fácil. Por ahora, el fútbol cardenal da grima.

“Por fortuna, ganamos” lo dijo Carlos David Lizarazo tras el juego ante Lanús de Argentina. Ni más ni menos, fue la fortuna, la divina providencia, arepa o pizza como quieran llamarlo, lo que al final le dio los tres puntos milagrosos a un Deportivo Cali que nunca mereció ganar. Tres remates en los maderos, una acción de penal que no otorgó el juez brasileño a la visita y un trámite donde lució mejor el cuadro granate, pero sin saber concretar, dejó al Lanús con las manos vacías. Todo por el mal querido, vilipendiado e insultado por los hinchas azucareros, John Viáfara, cuando es el único jugador que verdaderamente demuestra entereza en un equipo hecho añicos y que es colero (hasta antes del juego frente a Patriotas) de la Liga colombiana, desdiciendo con resultados de la historia azucarera. Viáfara, al que le señalan y le critican todo, volvió otra vez a ser el héroe dándole una sonora cachetada a las injusticias de la tribuna. El vallecaucano fue el mismo que les dio la Súper liga; la única y última alegría de un equipo llamado grande. El mismo que más años lleva sin ganar una estrella en Colombia. Sin embargo, Viáfara es criticado, mientras otros, vegetan en el terreno de juego, pero inexplicablemente, son idolatrados por la injusticia del hincha. Viáfara como un varón, demuestra con enormes actuaciones, de qué está hecho.

En la Champions, aparentemente llegarán a cuartos de final, grandes conjuntos: Bayern Münich, Borussia Dörtmund, Real Madrid, París Saint Germain, Atlético de Madrid, Chelsea y Barcelona. Tal vez, Olimpiakos de Grecia como comodín, sí liquida la historia ante el United. Inglaterra volvió a explotar a pesar de contar con una liga poderosa, Italia no existe y otra vez, Alemania y España están en la brega, con la sombra del millonario francés, Saint Germain, que tiene con qué dar pelea.

El caso de la Champions que nos ocupa es el juego “barcelonista” de los alemanes del Bayern. Ya el mismo Beckenbauer se quejó del estilo aburridor del Guardiola, con sostenimiento de pelota, pero sin profundidad. El cuadro bávaro toca demasiado y arriesga mucho a su arquero Neuer. Es el mismo fútbol de oriente a occidente y no de norte a sur, que agotó en Colombia a la denominada “Rosca Paisa”.

Alemania está acostumbrada a un fútbol letal, de dos y tres toques y remates constantes sobre el arco rival como lo hacía el Bayern en la era del inolvidable Heynckes. Ante Arsenal en Münich, el Bayern de Guardiola hizo dormir a la tribuna y los hinchas pidieron a Jupp.  No ganaron y Pep refundió a los jugadores alemanes en el banco de sustituciones por darle fútbol a los españoles y brasileños. Por ahí Beckenbauer preguntó si Guardiola no llegó para hacerle el trabajo a los españoles y quitarle ritmo a los jugadores alemanes, con miras al mundial. ¿Será hilar muy delgadito?

P. D. Ante el peor Deportivo Pereira de toda la historia, América se vio muy apretado para vencer a los matecañas. Tendrá que mejorar mucho el equipo de Jhon Jairo López si quiere lograr el ascenso.

email
Anterior

Universitario goleó a Tuluá

Siguiente

Barcelona, con tripleta de Messi goleó 7-0 al Osasuna