Columna LÍDEROtros

De todo, como en botica

Columna impublicable

Por: Wilfrido FrancoGarcía.

Por los cuatro costados, el fútbol aparece dispuesto a liquidarnos con tanta competencia. Es el negocio. El simple negocio por encima del juego.

Se compite aquí y allá. En Europa, África, Asia, Oceanía y América. En la liga, en la Champions, en la Europa League, en el ascenso, el descenso, en el calcio, en la bundesliga, en la MX, en la MLS, en la Premier; fútbol para la televisión, para el consumo, poco en realidad para el deleite. El fútbol con sus tragedias perceptibles de resultados injustos; dictaminados por el albur del juego o por los aires destemplados de pífanos manchados por la fetidez de lo incorrecto. Resultados aquí y allá como implacables dictámenes de un juego que se vuelve teatro y tragedia.

Se viene la Champions y tal como se comentó acá, recientes denuncias de balotas vibratorias que “encausaron” para el negocio, el vil sorteo de la UEFA. Juventus ante Bayern, dura prueba de lado y lado. Mientras los españoles, por ahora amos de la moda y el negocio, se chupan la naranja dulce con rivales de menor cuantía. Veremos sí el “acomodo” no se les devuelve como un boomerang justiciero. Continúa la Copa Libertadores con pocos placeres colombianos y donde parece ser Santa Fe, la única carta válida de los nuestros.

Tolima tiene dudas después de perder en casa con un rival peruano de menor cuantía y Millonarios se hundió en las frustraciones de su mediocridad y de una zona, con rivales fuertes y superiores. Prosigue la mediocre liga nuestra, donde cualquiera le gana a cualquiera, como lo ratificó recientemente el inesperado pero contundente triunfo de un Deportivo Cali cadáver, ante el invicto Itagüí y en la propia casa de las tales “Águilas Doradas”.  Venía uno de cinco partidos sin triunfos y jugando a nada. El otro, era el de mostrar por los antioqueños y no había perdido. Pero 3-0 rotundo y categórico ratificó el poder inicuo de nuestros equipos. Mientras tanto en la B, América jugando a cuenta gotas, se enreda en los ombligos de la tabla, con equipos que también pecan de irregulares.

El que fue o es líder, Valledupar, pierde en casa con el Magdalena que fue goleado 4-0 por el Pereira; el mismo equipo que llegó diez, doce o quince veces al arco de Cortuluá y terminó perdiendo un invicto en su patio de un año,  en una sola llegada de la visita y por un autogol de defensores tan limitados que lo único destacable de sus magras carreras, ha sido marcar en la valla que supuestamente defienden. Fútbol colombiano = a irregularidad. Una ecuación, que a muchos les duele, pero las realidades y los resultados, lo confirman. No hay consistencia en los campeonatos nuestros: ni en la liga, ni en el torneo de ascenso. Cualquiera le gana a cualquiera.

La selección, por ahora, bien gracias. Goza de buena salud, 19 puntos, tercer lugar y un partido menos que la mayoría. Le restan tres partidos de local ante Perú, Ecuador y Chile; ganando dos de ellos, estamos en el mundial de Brasil. Las cuentas todavía cuadran. No se debe hacer un drama de la derrota ante Venezuela, que se prepara todo el año para jugarnos a nosotros. Se juega un partido aparte. Para ellos es la gran final. Para nuestros jugadores, un partido más. En la actitud radica la diferencia. Venezuela mete y mete, Colombia intenta sin convicciones y Falcao o cualquier otro, con el arco solo, la tira al palo. De todas maneras, no hay dramas. Estamos en la pelea y en Buenos Aires, aunque a todos nos duela, podría venirse otra derrota. La clasificación está en casa.

 

Contacto: wilfridof48@gmail.com

 

 

 

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