Columna LÍDEROtros

Decepción Azul

Millonarios se fue el sábado anterior en medio de la decepción de su hinchada que ve como el equipo deambula por la cancha como un fantasma vestido de azul. Un equipo sin ideas, sin planteamiento y sin la alegría que su técnico ha defendió históricamente como la esencia del juego. El equipo se hunde en medio de imprecisiones de todo tipo que van desde lo táctico hasta lo técnico individual. Los yerros defensivos, los malos pases, el lateralizar en exceso, el jugar hacia atrás, los malos centros, su pésima definición, alimentan los silbidos de protesta cada vez más fuertes desde la tribuna.

En su salida –el primer pase- Millonarios no es claro; “ganiza” Ortiz no aporta la claridad que le daba M´bami. Es cierto que el africano no era Yaya Toure, pero le daba orden y seguridad a esa salida porque difícilmente entregaba mal la pelota. Algo tan común en este Millonarios del segundo semestre. Arriba el problema no solo está en el penúltimo pase como dice Lillo sino en las pésimas decisiones que se toman en el momento de definir.

Millonarios está tan desesperado e impotente en ataque, que son sus defensores los que intentan darle soluciones ofensivas. Ver a Román Torres como centro delantero, es una muestra clara de desorden táctico en cual está sumergido un equipo sin claridad y falto de profundidad que lo convierte de paso, en el cuadro intrascendente de los últimos días

El técnico Lillo parece que viera otro partido y eso es grave, si no se tratara del doble discurso que emplean los entrenadores para evitar la avalancha de críticas que despiertan el mal juego de sus dirigidos.  Decir que Millos jugó un buen partido frente al equipo del sur de Colombia es una burla al hincha azul. Tratar de explicar su poder ofensivo enalteciendo la actuación del arquero contrario quien se cansó de descargar centros mal tirados por los laterales no pasa de ser una explicación simplista para desviar el mal rendimiento del equipo.

El Millos de hoy es un equipo gris en su fútbol, que Lillo trata de justificar lanzando cortinas de humo, como exaltar la entrega de sus jugadores para esconder la falta de trabajo que a todas luces está demostrando el equipo en la cancha…. y que el hincha ve.

 

RafaV

@lidervillegas

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