OtrosSalud

Desventajas de comer solo

Comer ha sido siempre un acto social, pero en las últimas décadas muchas personas de todas las edades comen solas. Este hecho es muy relevante en términos nutricionales, ya que se ha comprobado que comer sin compañía implica comer más rápido, peor y de un modo menos saludable, una tendencia que se vuelve más común en los varones que entre las mujeres, según una investigación realizada en la Universidad de Oviedo.

Ya sea por incompatibilidad de horarios, razones laborales o porque no se tiene pareja o familia, mucha gente se ve obligada a comer sin compañía.

 

Comer solo hace que las personas  tengan un descenso significativo (y progresivo) del consumo de los alimentos considerados más saludables como verduras, hortalizas y legumbres,  incrementando la ingesta de otros considerados “menos saludables” como alimentos congelados, enlatados, embutidos, pastelería industrial, snacks, etc.   

La gente que vive sola suele desatender las necesidades nutricionales y el aprovisionamiento de la despensa y la nevera. Le falta motivación para hacer la compra de comida, lo que deriva en una mayor monotonía en los alimentos que se adquieren y consumen.  

Asimismo, se ha comprobado, a través de diferentes estudios, que el menú del solitario se caracteriza por ser una ingesta muy inferior, en cantidad, en calidad y en variedad, al de una persona que come en compañía. La pereza para cocinar, la comodidad y la carencia de un horario fijo para comer, son algunas de las causas.  

Pero la  tendencia a comer en solitario no solo es propia de los adultos, esta se ha extendido también a niños y adolescentes, lo que conlleva a que  coman más “chucherías”, más comida rápida y se alimenten de forma más desequilibrada. 

Además, a diferencia de los adultos, el hecho de que los niños o adolescentes coman solos tiene consecuencias mucho más serias que los déficits nutricionales o la falta de variedad en la dieta. En un estudio que realizó la Universidad de Columbia, se determinó que los jóvenes que cenan en familia cinco veces por semana fuman menos, consumen menos alcohol y menos marihuana, frente a los jóvenes que cenan en familia solo dos veces por semana. También se determinó que los jóvenes que habitualmente comen en familia tenían menos problemas de ansiedad, de tedio y de depresiones -e incluso una menor tasa de suicidio-, menos desórdenes alimentarios y sacaban mejores notas.  

Desde la perspectiva dietética, el menú del niño o adolescente que come solo es poco variado, poco equilibrado y poco saludable, ya que se basa en alimentos fáciles de consumir, precocinados -fritos u horneados- o alimentos fríos como sándwiches, fiambres, quesos y bebidas distintas al agua. En paralelo, se descartan las sopas, las verduras, las frutas y los pescados en la inmensa mayoría de los casos. De esta manera, hay un exceso de azúcares y grasas trans, y una deficiencia en vitaminas, minerales y fibra.  

Además, se produce una carencia educativa, ya que el niño o el adolescente tiende a comer lo que le gusta y no lo que debería: esto le dificulta abrir el paladar al sabor natural de los alimentos y fomenta que se centre solo en los sabores propios de los precocinados, con exceso de potenciadores del sabor.

 

Fuente:consumer.es/web/es/alimentacion/

email
Anterior

Juan E. García en la NASCAR Whelen Late Model este 2015

Siguiente

Fernando Alonso no correrá la primera carrera de la F1