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Dimas y Gestas sobre los “futbolistas prostitutas”

El ladrillo

Por: Orlando Buitrago Cruz.

El espectáculo mediático de la semana lo proporcionó una grabación clandestina en la que el presidente del Itagüí, Fernando Salazar calificó de prostitutas a los futbolistas.

Sin duda, el señor Salazar no tiene defensa, su lenguaje desagradable y las alianzas que insinúa en la grabación, son de una suciedad antológica. Pero el hecho tiene más aristas, el análisis no se puede quedar en la precaria etiqueta del presidente del Itagüí.

Una de las tendencias en los medios de comunicación fue minimizar el tema de la grabación, sobre todo en los medios en donde hay muchachos, y showmans, que comentan con los escudos de los equipos en la solapas.

No se puede minimizar  y catalogar de accesoria una grabación clandestina que luego fue filtrada a la prensa. Cualquier desprevenido, o alguien más o menos distante del fútbol, se podría preguntar  ¿Qué clase de gente hay en la DIMAYOR? ¿Cómo es eso de que se graban para luego usufructuar los resultados?… esas prácticas la sociedad no futbolera (o incluso la futbolera) las tiene asociadas con política delincuente, traquetos, narcotraficantes, paramilitares, y bajo mundo en general.

Cómo periodistas no nos podemos olvidar que hay una señora prófuga de la justicia colombiana, escondida en Panamá, a la cual la puede estar esperando una celda por chuzadas y grabaciones ilegales.

En un país en el que suceden cosas como las que hizo el DAS, no podemos coger un micrófono para decirle a la gente que una grabación clandestina es lo de menos (entonces todos a grabarnos a escondidas, y luego, de acuerdo a la conveniencia, poner  a rodar los mp3). No se le puede hacer apología a una conducta que a todas luces es delictuosa.

Muchos para minimizar el tema afirmaron que en todas las empresas se graban las reuniones, pero se olvidaron de un gran detalle diferencial: la grabadora oficial está sobre la mesa, todos los participantes saben que los están grabando, y no es un acto clandestino de bajo mundo.

Por ejemplo ¿Que cree creen que le pasaría a funcionario de BAVARIA  que tomase una grabación de una reunión de la compañía y se la entregara a la prensa? ¿Qué creen que le pasaría a un funcionario de una multinacional por hacer una grabación clandestina de una reunión y entregársela a la prensa?

Podríamos pedir la extradición de Salazar, pero en el mismo avión habría que subir al que lo grabó;  es un solapado capaz de incurrir en un delito si le conviene.

Salazar y quien lo grabó han protagonizado un evento bochornoso, vergonzoso y demás osos. Lo dicho por Salazar es a todas luces reprobable, pero grabarlo clandestinamente para entregarle su cabeza a los medios de comunicación, tiene su toque delincuencial.

Los directivos del fútbol quedan mal parados con estas salidas. Mi tía Bernarda,  más o menos distante del fútbol dijo al ver la noticia: Ave María purísima, esos tipos son unas fichitas.

La mujer del César debe serlo y parecerlo. Entre Salazar y el que lo grabó, le hicieron daño a la fachada de los jerarcas del fútbol. Ambos deberían ser sancionados (esperando que la investigación exhaustiva de buenos resultados, o que quien grabó tenga pantalones y de la cara).

Entre Salazar y quien lo grabó no se puede sacar un inocente. Sería complicado saber a quién subir a la cruz de Dimas, y a quien a la cruz de Gestas (es solo una figura literaria como diría el doctor Salazar).

Ahora bien, después de lo que hizo Carmelo Valencia con Santa Fe  (a propósito en la asamblea Gaitán le dijo a un periodista, al aire, que era una opción para Millonarios), después de ver el vergonzoso contrato de Ramírez con el Chicó (salario mínimo je, je, je, je) y después de haber visto otros demonios, habría que decir que: es cierto que en el mercado del fútbol no se comercializan prostitutas, pero es un ambiente que a veces huele a prostitución.

 

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