Columna LÍDEROtros

El “Tuerto”es rey

Por: Wilfrido Franco García.

El “Tuerto” en tierra de ciegos es el rey. Eso pasa en el fútbol colombiano. Y el “Tuerto” se perpetuará mientras no revisen este asunto del torneo o liga, con equipitos de poca monta, rivales escondidos y temerosos, oncenos de barrio, empresa o fábricas peleando con el “Todopoderoso”, que supuestamente lo tiene todo, de más y de sobra.

Aquí, en nuestro país del Sagrado Corazón, como estamos acostumbrados a administrar pobreza, se cree que Atlético Nacional es muy rico. Dentro del concierto colombiano, por supuesto, que el cuadro verdolaga es el patrón y el que puede gastar más, pero comparándose con los “ciegos” que lo rodean; no más allá de Ipiales o de Villa del Rosario. Acá, donde reina la pobreza, impera Nacional. Donde se vive con monedas, dominan los billetes.

Decididamente, volvemos al dicho: “En tierra de ciegos, el tuerto es rey”. Los pobres analistas de fútbol que circundan estas tierras afirman sin inmutarse: “Nacional gana porque con semejante plantel, no tiene rival”, “Tiene para armar tres equipos” o “Es la mejor nómina del país”. Todo cierto, digamos. Nadie se equivoca, pero eso solamente sí se esculca entre la liga nuestra. Al interior. Al torneíto de la casa. A los 18 y más equipos de barrio, empresa y fábricas que militan en la primera división colombiana donde hace rato, esto se jodió, desde que sin una infraestructura firme y seria se inventaron un ascenso y un descenso de pacotilla, para que siempre ganará el “Tuerto”. Porque además, tiene el mejor técnico de Colombia, como lo es Juan Carlos Osorio, un verdadero científico del asunto. Porque compra las figuritas de cada uno de los equipos del interior. Porque tiene hinchada presta en todas las ciudades. Porque en Colombia es un sofisma de distracción eso de los denominados “equipos grandes”. Acá no existen. También gana, porque sí y tal vez, porque no. Pero cuando dicen “que podrá comprar al que quiera y traer al que quiera” o que con “semejante nómina cómo es qué fracasa a nivel internacional una y otra vez”, no puede uno más que reírse por aseveraciones tan desacertadas como esa.

¿Cuál es el presupuesto de Atlético Nacional? ¿Creen ustedes que tiene para competir en la élite de los siquiera 50 equipos del mundo más poderosos económicamente o siquiera con la liga mexicana o la brasileña, por no nombrar las de Europa? ¿Analizan ellos que nuestra economía es del tercer mundo, se maneja en pesos y no circulan libremente los dólares y mucho menos los euros? ¿No quiso Osorio a Darwin Quintero y por costos, nunca llegó al “boyante” Nacional, cuando era el deseo de Osorio para competir en la Libertadores? ¿Inclusive en diciembre solicitó a Dayro Moreno y no fue por costoso que no llegó al elenco verdolaga? ¿Entonces cuál es el poder del verdolaga? ¿Cuál es la riqueza desaforada y sin límites? No nos digamos mentiras, el poder y la riqueza del equipo antioqueño se limita a la casa, al torneíto nuestro, a la liguita aquella de equipos de barrio y mal llamados equipos grandes; pero a la hora del té, cuando hay que encarar a equipos de otro carácter, no existe el tal poder económico de un equipo normalito fuera de las fronteras. ¿O cuántos jugadores, fuera de Juan David Valencia, de la nómina verdolaga merecen estar en la selección Colombia? ¿O creen que es mucha la jerarquía de Alexander Mejía, el único jugador chiflado en la despedida de la selección Colombia en Bogotá?.

También dijeron que Atlético Junior fue un DIGNÍSIMO rival en la final. Para mí fue un equipo miedoso. Escondido en las enaguas de su arquero Sebastián Viera que de no mediar en el asunto, todo hubiese terminado en una soberana goleada. Equipo que sale a defenderse, finalmente pierde; pregúntenle al Atlético de Madrid. Eso le pasó al Junior. La dignidad no radica en el miedo. Radica en plantar cara con opciones de lado y lado. Y esos son los rivales de casa que se encuentra “El Tuerto” y dicen algunos para “darse moral” que “ya le están encontrando el antídoto a Juan Carlos Osorio”. ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién?. Mientras este torneo colombiano no se revise y no se busquen fórmulas para cambiar esta mediocridad, el “Tuerto”, llámese Atlético Nacional, se perpetuará por siempre, pues en “Tierra de ciegos…”

P. D.

Aire de incertidumbre. Estadios incompletos. Las “Favelas” y los sindicatos en pie de lucha. Corrupción comprobada en la organización del mundial. “No hay ambiente” dice un enviado especial de la TV colombiana. ¿De no ganar Brasil, casi que por decreto y obligación, qué pasará en un país que es una bomba de tiempo con eso del mundial?.

Las promesas de político en elecciones de la Junta Directiva del Deportivo Cali, no de ahora sino de hace más de nueve años, son armar el “Súper Depor” o el “Green Team” y terminan reforzándose con Frank Fabra. Eso no es serio señores. Respeten a los hinchas.

No me gusta para nada el paseo o excursión para ir a Brasil, de amigos y familiares de los jugadores de la selección Colombia, que organiza un patrocinador del combinado patrio. Verán que eso se prestará para escándalos y problemas.

América es el “Atlético Yamislon Rivera”. Los rojos dependen de un jugador. Que no les suceda lo de otros años.

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