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El comentarista exjugador

Por: Pablo Pedroso.

Ahora es comentarista deportivo. Se dice así, ¿no? ¿Comentarista deportivo?
Bueno, no sé cómo se dice. Él comenta los partidos por la tele.
Antes era jugador.
Ahora comenta partidos de verano.

 El relator se entusiasmaba con Orteguita. La gente en las tribunas también.
Cuando lo veo, veo los restos de un jugador -dijo cuando le preguntaron en medio del relato.
No se puso colorado ni nada.
Orteguita no lo debe haber escuchado, ni le debe importar lo que pueda decir ese comentarista exjugador. Orteguita corría y tocaba.

El comentarista exjugador intentó explicar qué quiso decir con eso de “restos de un jugador” pero no convenció a nadie.

Orteguita esta vez tampoco lo escuchó, él siguió jugando.

Los de rojo no sabían cómo parar a Orteguita y el comentarista ex jugador no tuvo más remedio que decirlo. Orteguita persiguió a un joven vestido de rojo, se tiró a los pies y recuperó la pelota.

El comentarista se enredó con otra frase. Orteguita hacía jugar a sus compañeros. El comentarista exjugador pensó en la vez que habló del “cabaret”.

Orteguita metió un gol, el segundo de su equipo. Lo festejó con sus compañeros que lo abrazaron y le ofrecieron su cariño. El comentarista ex jugador recordó que él los festejaba solo.

El defensor quiso gambetear a Orteguita, el Rey de la gambeta, y perdió. Pobre. Orteguita se la robó y casi clava el tercero. El comentarista exjugador se dedicó a despellejar a otros jugadores.

En el entretiempo, el comentarista exjugador tomó un vaso de agua mientras recordaba que en su contrato dice muy claramente que era el momento de hacer un nuevo comentario.

Orteguita volvió a la cancha y le sirvió una preciosa pelota de gol a un compañero que no supo aprovechar. Un par de minutos más tarde el técnico reemplazó a Orteguita. River ganaba. Orteguita besó su camiseta y se fue entre aplausos, como siempre.

El comentarista exjugador lo miró, vio la felicidad de los hinchas y observó cómo Orteguita llegaba al banco con una enorme sonrisa, entero.
Tal vez pensó que no era tarde para arrepentirse de lo que había dicho, para pedir perdón.
Pero no lo hizo

El comentarista ex jugador siguió comentando lo que quedaba del partido.

 

Fuente: cuentitosfutbol.blogspot.com

 

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