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Evite las afirmaciones negativas con sus hijos

Por: Lauro Trevisan. En el libro: El poder infinito de su mente.

Existen tres tipos de sugestiones que comúnmente son usadas por las madres: las del tipo sicológico, las de origen religioso y las relacionadas con la salud.

El primer grupo es de orden sicológico y he aquí algunas sugestiones negativas:

– Cuidado, no vayas a la calle porque serás atropellado; no abras la puerta, que el coco viene a llevarte; no te quedes en la oscuridad, porque es muy peligroso; deja de hacer pipí en la cama, si no nunca serás gente; vete al infierno, mocoso desgraciado; sal de aquí, eres un desagradable de marca mayor; no entres al agua porque te vas a ahogar; tus hermanas son mucho más inteligentes que tú; mira, si no dejas de llorar voy a darte al primer viejo que aparezca; diablito condenado, no sirves para nada; a quien miente le crecen las orejas; a quien usa chupete se le tuerce la boca y nunca crecerá; tú nunca serás nada en la vida; cállate la boca, porquería; cuidado con las personas, porque ellas no sirven; si no estudias, vas a ser limosnero, ¿entiendes?

Basta analizar sólo un poquito el significado real de cada afirmación para percibir, que ellas producen miedos, timidez, celos, inseguridad, sentido de inutilidad, odio, opresión, atraso mental, desequilibrio emocional, disturbios psicosomáticos, e inclusive principios de delincuencia.

Vea cómo usted puede sugerir positivamente, en las mismas circunstancias, a su hijito.

– Mira, anda siempre por la acera; cuando alguien llame a la puerta llama a mamá, ¿entiendes?; lo claro y lo oscuro son una misma cosa; el día y la noche fueron hechos por Dios y son agradables, sólo que en la noche tú necesitas encender la luz para poder distinguir y saber dónde estás y qué hay en el lugar; felicitaciones, tú ya te estás haciendo grande; hoy no te hiciste pipí en la cama, garantizo que mañana también te levantarás para ir al baño a hacer pipí; hijito, hoy no acertaste, pero mañana lo harás; ve a jugar y saltar afuera, que papá necesita leer; hijito, a mamá y papá les gusta mucho estar contigo, pero ahora necesitan conversar; ve a jugar ahí en el cuartico y después me cuentas lo que hiciste; sé que eres muy inteligente; continúa, que tú lo consigues todo; cuando tú estás jugando no te gusta que alguien se entrometa, ¿no es cierto?, entonces, cuando la profesora está hablando, presta atención, y no te entrometas tampoco; que bien, ahora no usas el chupete, qué lindo estás; la vida es muy linda, ¿sabes?, con buena voluntad tendrás todo lo que deseas; mira, respeta a las personas, porque a ellas tú les agradas mucho; hijito, mira qué buenas notas estás obteniendo, eres muy inteligente.

He ahí algunas sugestiones positivas. Invente otras, de acuerdo con la necesidad. Transmítalas con vigor y sentimiento y ellas surtirán efecto permanente.

El segundo grupo de sugestiones se refiere a la religión. Vea algunas de las afirmaciones negativas más comunes:

– Mira, así Dios te va a castigar; a Dios no le gustan los niños mentirosos; mira que Dios te está vigilando y te va a castigar; si haces eso el Papá del Cielo quedará llorando; quien no va a misa se vuelve bandido; si no rezas, el diablillo viene de noche a pegarte en las piernas; quien comete pecado va al infierno; niño que se porta mal va al infierno; niño que se porta mal no va al cielo; a quien usa malas artes, Dios lo castiga.

Sugiriendo las ideas de arriba, usted hará que su hijito vea en Dios la imagen de un policía, de un patrón riguroso, de un guardia severo, y entonces tendrá dificultad en asociar a este mismo Dios a la idea del Padre, de Amor, de Bondad, de Amigo, de Perdón, de Misericordia.

Grabe en su hijito solamente imágenes positivas referidas a Dios y la religión:

– Tú le agradarás mucho al Papá del Cielo; el Papá del Cielo quiso que nacieras para ser feliz, lleno de salud e inteligencia; procura mejorar, Dios te ayudará; rezar es lo mismo que conversar con Dios; todo lo que necesitas, pídeselo al Papá del Cielo y El te lo dará; el Papá del Cielo ama a todos los niños; Dios vive bien dentro de ti; Él está ahí, cerquita, para protegerte; siempre que necesites alguna cosa, piensa en el Papá del Cielo, Él es tu amigo y te ayudará; Dios siempre te perdona, Él es muy bueno; tú no vas a misa para hacer sacrificio, vas para rezar, cantar y hablar con Dios junto con las otras personas.

El tercer tipo de sugestiones negativas se refiere a la salud:

– No te mojes los pies en la lluvia, que te vas a engripar y te enfermarás; no te mojes la cabeza en la lluvia, porque quedarás enfermo y con fiebre; no comas sandía con uva, porque hace mal; no corras después del almuerzo, que hace mal; no bebas leche con fruta, que hace mal; y así sucesivamente.

Programe al niño para la salud; fortalezca la salud; revigorícelo mental y físicamente. Hágalo sentirse bien dispuesto y alegre, dinámico y saludable.

Genere energías físicas y mentales en su hijo, diciéndole:

“Mi hijo, tú eres saludable, puedes alimentarte con todo, pues todo te hará bien; la lluvia es saludable; andar mojado no perjudica la salud; tú eres fuerte; tú eres sano; las frutas son beneficiosas para la salud; tu cuerpo es perfecto y todo alimento sano hace bien; tú eres tan fuerte que no te contagiarás la gripe en ningún caso; cuando sientas dolor, basta que reces un Padre Nuestro, y pronto pasará”.

Recuerde que su hijo desarrollará las resistencias y energías que usted cultive en él.

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