FarándulaOtros

Feliz Cumpleaños “Cochise”

Por Rafael Villegas.

Cuando la inocencia de nuestros años infantiles  permitía soñar con grandes gestas deportivas, lo chicos de la cuadra nos reuníamos a jugar a la vuelta a Colombia… ¡Qué felices éramos! La algarabía vestida de pantalón cortito se escuchaba hasta los oídos de los mayores que con sus reprimendas trataban de menoscabar  estos locos delirios de grandeza.

Con una tiza o un carbón dibujábamos un recorrido hipnótico en curvas simulando las épicas etapas que escuchábamos a través de la radio, ensimismados y embrujados por la prodigiosa  imaginación de Carlos Arturo Rueda, Gabriel Muñoz López, Alberto Piedrahita o Pastor Londoño,  verdaderos juglares de la palabra, quienes a través de sus potentes voces hacían fotografía hablada del máximo evento nacional.

Los ciclistas imaginados en nuestra fantasía, eran representados por tapas de gaseosa rellenas de parafina, identificadas con los números robados de algún almanaque que iba dejando caer sus hojas blancas con el pasar ineludible del tiempo. 

Los muchachos  disputábamos a pico y pala el honor de ser “Cochise”. ¿Quién no querría ser el monstruo del ciclismo nacional  en una época de grandes figuras, así fuera por unos minutos en un juego lleno de candidez infantil?

“Cochise” Rodríguez, el hijo de doña Gertrudis que montado en una bicicleta de turismo recorría las empinadas faldas de su Medellín del alma, llevando recados o “mandados” con su orgulloso cargo de mensajero en una farmacia de la época, se había convertido tempranamente por virtud de sus capacidades y carisma en el ídolo de la juventud colombiana.

De su remoquete  “Cochise”, pocos conocían realmente el origen hasta muchos años después cuando el propio Martín confesó que, como en el caso nuestro,  también correspondía a un ídolo,  un  indio piel roja de una tribu del sur de los EEUU que por aquellas épocas hicieron furor en  largometrajes del oeste  norteamericano,  eran los tiempos del cine en  blanco y negro.

El susodicho personaje era el más ágil y rápido, un jefe apache que lideró una revuelta  y amargaba la vida de los militares republicanos que intentaban en vano conquistarlos.

Martin Emilio  “Cochise” Rodríguez,  fue para  los hoy  hombres y mujeres mayores de 50 años, nuestro ídolo infantil que alcanzó los umbrales de la admiración y respeto  codeándose  con Superman, Tarzán o el Llanero Solitario y su fiel indio Toro, que conocíamos a través de las tiras cómicas alquiladas por 10 centavos en el destartalado puesto de revistas que funcionaba en la esquina de la escuela.

Hoy Martin llega a sus 71 años con la misma sonrisa y alegría de cuando ganaba y ganaba cuantas pruebas disputaba. Fue múltiple campeón de la vuelta a Colombia en bicicleta, nuestro primer campeón del mundo en ciclismo de  pista, record mundial de la hora y pudo ser campeón olímpico de no haberse presentado una denuncia ridícula de profesionalismo…

Pero más allá de esos logros Martin es y será  el dueño de nuestros mejores recuerdos de infancia de aquellas épocas cuando nuestro sueño era jugar a ser  “Cochises” por un instante de gloria… ¡Gracias Martin!

rafael.villegas@colombiasports.net

email
Anterior

Camilo Benedetti marcha 36 en el WNB Classic del web.com Tour

Siguiente

Antioxidantes psicológicos