Columna LÍDERFútbolOtros

Final es final y que gane el mejor

Columna impublicable.

Por: Wilfrido Franco García.

Santa Fe era el favorito y lo confirmó. Ganó el denominado “Grupo de la muerte” que resultó siendo más fácil y asequible de lo esperado para el club bogotano. No hubo contratiempos y en cuatro partidos, los cardenales, ya habían definido todo a su favor, para terminar jugando los dos últimos cotejos con un equipo de meros alternantes.

Ni Millonarios con su trono para respetar, ni el Deportivo Cali con más técnico que nómina, ni mucho menos el Once Caldas que se atragantó con sus propias posibilidades, fueron rivales de peso para el favorito Santa Fe. Aunque bien vale la pena analizar los atenuantes con los cuales arribó el cuadro cardenal en pos de su octava estrella. Tiene el mejor plantel y el mejor equipo de la actualidad colombiana, el mejor jugador extranjero de esta liga y el mejor delantero nacional en territorio colombiano. También tiene una estructura sólida tanto en lo táctico como en lo económico y su técnico Wilson Gutiérrez, para el dolor de muchos, se ha consolidado con resultados, le ha sonado la flauta y no con mera verborrea.

Tal vez no ha estudiado en escuelas de Harvard para saber de fútbol, tal vez un día se levantó engastado en una sudadera que decía D. T. con letras mayúsculas, tal vez no le dio tiempo a las transiciones entre jugar y dirigir, ni habla con dejos y siseos paisas. Habla con sólidos resultados, con planteamientos consolidados y se ha constituido en revelación de la estrategia en Colombia; eso sí, amparado en la mejor nómina del concierto nacional.

Ahora bien, Santa Fe parece agotado, le pesan los pies y sus jugadores fundamentales como Pérez, Medina y Valdés aparentemente mermaron su nivel. Esa fue la muestra evidente, tras el 0-2 o 2-0 en contra, que se vivió en Asunción ante un Olimpia que tampoco es cosa de otro mundo. Santa Fe tendrá que voltear la torta este martes ante los paraguayos en la semi de la Copa Libertadores y  luego enfrentar la final colombiana, con un equipo mermado físicamente. Pero final es final y los cardenales pelearán “por la octava”, como lo prometió en las celebraciones de hace un año, Omar Sebastián Pérez, el ídolo santafereño.

De otro lado, está el Atlético Nacional quien no estaba en el marcador por sus irregularidades, pero al final llegó y es un candidato peligroso por muchos aspectos: su peso administrativo, su nómina, su enorme afición y un técnico que sabe más que todos. Tiene en contra que su fútbol no es contundente, mantiene muchas dudas en su formación, no es constante en su funcionamiento y además, también tendrá la irrefutable desventaja de terminar la serie en patio ajeno. Final entre dos técnicos serios, trabajadores y que muchos han controvertido. El martes, conociéndose la suerte de Santa Fe en la Libertadores, también se sabrá de las fechas determinantes de esta instancia final, tan buscada por todos al iniciar las temporadas, pero que al final solamente será un asunto de dos: se definirá entre la amplitud y el desgaste cardenal, y el poder y las elongaciones verdolagas. ¡Final es final y que gane el mejor!

 

Contacto: wilfridof48@gmail.com

email
Anterior

Cambios en el recorrido de 21k de la Media Maratón de Bogotá

Siguiente

Dos oros y un bronce suma Colombia en Panamericano juvenil de Pista en México