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Heleno Da Freitas: la bipolaridad del fútbol.

Por Rafael Villegas.

En una de las típicas terrazas barranquilleras, a las cual se acude para ejercitar la memoria compartiendo con amigos tertulias pletóricas de recuerdos al calor de un café, Andrés Salcedo me relataba, como gran cronista que es,  los recuerdos de su ídolo de juventud, el brasileño Heleno da Freitas, quien vistió la camiseta del Junior en los años 50.

La brisa marina de las cinco de la tarde refrescaba  las palabras nerviosas por la  de emoción que brotaban sin pausa en la maravillosa voz y memoria prodigiosa del expositor. Andrés, como muchos hombres del Caribe, tiene la envidiable virtud de hacer retratos fotográficos con sus relatos, contando historias como en un inmenso vallenato musicalizado por la cadencia de sus recuerdos.

“El bello Heleno”, como se le conoció a la mítica figura carioca, tuvo una vida plagada de incoherencias dignas de libreto de película psicológica. Más que un jugador de fútbol y goleador, parecía un galán de la época. Hombre blanco, alto y fuerte, con rasgos que agraciaban su cara  iluminada permanentemente por sus ojos grandes, vivaces y claros.

Da Freitas disfrutaba de una vida agitada llena de excesos y extravagancias. En Barranquilla, como en Brasil o Argentina -jugó en Boca junior-, su presencia fue todo un acontecimiento. Su vida de fábula se cuenta entre goles y amantes. En “curramba” se paseaba en lujosos carros de la época y los chiquillos de “barrio abajo” corrían por las calles polvorientas para comprobar  con sus propios ojos la existencia del dios futbolístico de quien escuchaban, en los viejos radios Philips, relatos excepcionales en los albores de la radiodifusión deportiva.

“El día que el fútbol murió”, es el titulo del libro donde  Andrés exorcizó sus recuerdos sobre su héroe de infancia. Una mezcla de historia real, ficción y emoción donde el artista desfila desde la gloria de su llegada hasta la oscuridad de su fuga en la mágica bipolaridad del caribe.

Heleno fue Ídolo, no de otra forma se pude entender la emoción temblorosa de las manos de Andrés, ratificando  la veracidad de sus palabras, en una demostración de admiración eterna que estos recuerdos le producen a su alma cuando habla del brasilero que abrió el camino a otros del país  de la samba, los cuales sucumbieron rendidos ante los encantos de Barranquilla y el Junior de esos años: Dida, Romeiro, “Chiquiño”, “el diablo” Caldeira, Valentín, Paulo Cesar, Quarentinha… en fin, tantos que hicieron del Romelio Martínez un inmenso salón de fiesta, donde se vivía la magia y el desparpajo del fútbol con la querida camiseta rojiblanca, en medio del bullarengue y alegría costeña.

Heleno da Freitas nació el  12 de diciembre  de 1920 en São João Nepomuceno Brasil, en el seno de una familia acomodada de la época. Estudió derecho y se graduó en leyes. De allí su remoquete de “Doctor”. Falleció de sífilis cerebral el 08 de noviembre de  1959, solo, triste, abandonado y repudiado por aquellos que lo amaron de forma incondicional y demente.  No alcanzó a cumplir los 40 años de vida pero se quedó por siempre en la inmortalidad de quienes lo amaron.

 

rafael.villegas@colombiasports.net

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