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Día Internacional del Gato

Desde hace cuatro años el 20 de febrero se conmemora el Día internacional del gato, fecha elegida debido a que en el 2009 murió “Socks”, el gato de la familia del ex presidente estadounidense Bill Clinton, el cual era un minino de la calle que fue recogido por Chelsea. El objetivo de la celebración es tomar conciencia sobre la importancia de valorar, amar y proteger a los gatos.

El gato habita en la Tierra hace miles de años, mucho antes que el perro y que la mayoría de los animales que han llegado a ser domésticos. Antes de que fuese convertido en mascota, ya había pasado por distintos estatus desde ser considerado guardián de la vida eterna por los egipcios, hasta ser masacrado durante la Edad Media por su supuesta relación con la brujería.

En el Antiguo Egipto, eran considerados animales sagrados.  Cualquier persona que matase a un gato era condenada a muerte. Su importancia era tal, que los arqueólogos han encontrado muchos gatos momificados, y distintas figuras y utensilios que llevaban su imagen. De aquella época viene el mito las 7 vidas del gato, pues según la  civilización egipcia, un felino se reencarnaba 7 veces para que su alma fuera perfecta y al llegar al último escalón de la reencarnación se transformara en humano.

El gato más anciano del mundo de acuerdo con el libro de los guinnes records,  vivió 34 años. Más del doble de lo que vive cualquier gato normal. Cada año felino equivale a seis de un humano. Un gato se considera viejo alrededor de los 10-12 años pero puede llegar hasta los 15 ó 20.. Los síntomas de envejecimiento incluyen  decaimiento, duermen más, juegan menos, algunos tienen problemas para controlar los esfínteres, pueden aumentar o disminuir de peso, el pelo se tiende a poner más ralo y o caer, al igual que los dientes. Psicológicamente se vuelven más dependientes y reclaman más cariño.

A los gatos se los identifica por su nariz, esa es  como su “huella dactilar”. Sus fosas nasales tienen 19 millones de terminaciones nerviosas. Las del hombre sólo 5 millones. Muchas personas suelen cortarles los bigotes a sus gatos una cuestión de estética. ¡Craso error! Ellos necesitan de sus bigotes ya que funcionan como sensores de equilibrio. Además, les ayudan a captar los diferentes olores que hay en el ambiente. Los bigotes del gato se caen periódicamente pero vuelven a crecer. Su desaparición afecta el movimiento y el sentido de orientación del animal. Por eso, es importante no cortarlos. Cada gato tiene cuatro hileras de bigotes a cada lado de la cara; cuando el animal está tranquilo, permanecen de lado, mientras que si se disponen hacia atrás es porque está en posición de ataque o defensa.

Los gatos tienen fama de dormilones, ¡con toda razón!,  duermen de 16 a 19 horas diarias. Pero aún dormidos, están alertas a cualquier estímulo. El ronroneo no siempre significa tranquilidad. El gato también ronronea cuando está enfermo o asustado, se dice que lo hace para tranquilizarse a sí mismo. Casi nunca le ronronean a otros gatos, casi siempre lo hacen es con sus seres humanos más queridos. Pueden llegar a correr hasta 35 kms por hora. Su corazón late dos veces más rápido que el nuestro.  La aspirina es tóxica para ellos y pasan el 30% de sus vidas lamiéndose que es fu forma de asearse.

Se creía que eran incapaces de distinguir los colores. Sin embargo, estudios recientes demuestran que pueden ver el azul, el verde y el rojo. Asimismo, puede percibir sonidos aproximadamente dos octavos más altos que el hombre. Pero no pueden percibir los sabores dulces. Su  visión nocturna  es alrededor de seis veces mejor que la del hombre.

Cuando un gato considera que está ante un peligro o se siente amenazado, lo primero que hace es empinar sus extremidades traseras, más que las delanteras, arquear la espalda en forma de U invertida, y erizar todo su pelo.

Los movimientos de la cola siempre tienen un significado: Si está levemente elevada y apenas curvada es que el gato encontró algo que llamó su atención.  Si está ligeramente curvada hacia abajo es porque está relajado y despreocupado. Si la cola está totalmente estirada hacia arriba el gato brinda un saludo amistoso. Si la balancea muestra su cariño.  Si mueve enérgicamente la punta es porque está enojado pero si  mueve toda la cola mejor ni acercarse porque está muy enfadado.  Cuando está asustado su cola esta erizada y apunta hacia abajo. Si la cola está entre sus patas está mostrando sumisión, o su derrota.

(Resumen Agencias)

 

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