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Hoy recordamos a Juan Manuel Fangio

El 24 de junio de 1911, en la casa de la calle 13, en Balcarce, provincia de Buenos Aires, Argentina, nació Juan Manuel Fangio D´Eramo.

 La primera vez que manejó tenía 10 años. Se subió al auto, arrancó, empezó a andar y cuando vio que podía doblar y frenar tuvo la impresión de que el carro tenía vida. Se enamoró de los autos, a tal punto que a los 12 años, abandonó  la escuela para trabajar como mecánico en un taller de su ciudad natal.

Luego, empezó a correr contra de la voluntad de sus padres. Su entusiasmo y entrega eran de tal magnitud, que los vecinos de su localidad hicieron una colecta y le compraron un Chevrolet, para que pudiera competir en las carreras nacionales. Fue campeón de la categoría Turismo por Carretera de Argentina en 1940 y 41

 En 1949, obtuvo el apoyo del presidente Juan Domingo Perón para viajar a Europa y el 16 de abril de 1950 debutó con la escudería Alfa Romeo…

El 13 de mayo de 1950 se dio inicio al primer Campeonato Mundial de Fórmula 1, y allí estaba Juan Manuel Fangio integrando la escuadra Alfa Romeo.  A la postre, quedó subcampeón, perdió el título a manos de su compañero de equipo: Nino Farina: pero al año siguiente, el  28 de octubre de 1951, se consagró por primera vez Campeón Mundial de Conductores, con un Alfa Romeo 159.

En 1952 corriendo para Maserati, sufrió un aparatoso accidente en Monza que lo dejó en el hospital con lesiones en las vértebras cervicales, estuvo fuera de competencia durante siete meses.

En 1953 regresó a la Fórmula 1, obteniendo así el subcampeonato mundial tras cerrada lucha con Alberto Ascari. Luego, en el equipo Mercedes Benz, consiguió su segundo y tercer título del mundo en 1954 y 55.

En 1956 firmó para Ferrari, y a bordo de la Ferrari-Lancia D-50 logró su campeonato número 4, y en 1957 de vuelta con Maserati, obtuvo su quinto y último título mundial.

 El 6 de julio de 1958, en el Gran Premio de Francia, a bordo de un Maserati rojo marcado con el número 34, Juan Manuel Fangio decidió dejar de competir.  Correr se ha vuelto una obligación”, -se dijo-, y cuando esto empieza a parecerse a un trabajo… es mejor abandonarlo”…

 Tras retirarse, se dedicó a sus negocios particulares y en 1974 fue nombrado presidente honorario de Mercedes-Benz en Argentina, cargo que desempeñó hasta su muerte.

Fangio es, sobre todo para quienes lo vieron, quizá el más grande piloto de autos de todos los tiempos, y el epítome del espíritu deportivo. Dentro y  fuera de las pistas tuvo una conducta humilde e intachable que le valió el respeto de propios y extraños.  Fue un corredor excepcional, famoso por saber extraer el máximo rendimiento de sus máquinas y por su excepcional habilidad para saber cuándo atacar y cuándo evitar el peligro en las pistas. Él  se burló de las leyes físicas y se deslizaba sobre las curvas con una mayor velocidad que la establecida por los cálculos y la matemática.

 Juan Manuel Fangio, era un hombre de 1,70 metros de estatura y 74 kilos de peso, corpulento, cabello disperso, ojos color azul grisáceo, mirada penetrante, voz aguda, y piernas arqueadas, de allí surgió su sobrenombre: “el chueco”. Para muchos fue el  símbolo de la perfección en automovilismo.

 Ganó su primera carrera a los 29 años. Debutó en Europa a los 37. Firmó su primer contrato profesional con Alfa Romeo a los 39. Fue campeón mundial a los 40 y se retiró de la actividad a los 47 años tras conquistar cinco títulos mundiales, con cuatro escuderías diferentes.  Participó en 51 carreras de Fórmula 1, obtuvo 24 victorias, 35 podios, 29 poles y 14 abandonos.

 Fangio falleció  el 17 de julio de 1995 en Buenos Aires, a la edad de 84 años debido a un problema renal.

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