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La final soñada

Columna Impublicable.

Por: Wilfrido Franco García

Solo un milagro cambiaría la historia, que ya parece determinante. Al final de los partidos de semifinales en Alemania, sentí lástima. Fue la única sensación que me originaron los paseos del Bayern y del Borussia. Sentí pesar. Eso me quedó del varapalo vivido por Barcelona y Real en la “Deustchland”. No daba para más. Pobrecitos. Los ricos también lloran. Quedaron en su plata; desvestidos y aterrados. Minimizados en cualquier expresión y sin algún argumento. Advertidos estaban y la “Final Soñada” por los de siempre, como el año anterior, al parecer no será Real – Barcelona. Así pasó en 2012. Aquí puede más lo mediático y el marketing; tal vez haya cupos de publicidad de por medio. Debe ser el argumento para tanta melosería gratuita. Pero todo indica una final netamente alemana en Wembley.

No es cuestión de cobrar o de mera casualidad. Acá se había escrito, acá se había advertido. La prueba está en que Barcelona considerado por otros, como el mejor equipo del mundo de los tres últimos años de Champions solo jugó una final, mientras Bayern estuvo en dos de las últimas tres, y seguramente estará en tres de las últimas cuatro; entre tanto los culés (creo que así les dicen), solamente disputarían una de las últimas cuatro. Y entiendo que matemáticamente tres es más que uno. Y eso que estaba considerado el mejor equipo del mundo. Los resultados no lo acreditan así. Por lo menos, estas estadísticas de Champions. Bayern también lo golea 3-1 en los últimos cuatro años y ni hablar en toda la historia. Sería la décima final del Bayern, Barcelona tiene siete. Tres más de ventaja.

Ahora bien, como acá impera lo caliente, lo mediático, lo inmediato y hay escasa memoria, mucho Alzheimer, mucho desprecio por lo que no sea lo generalizado por la sociedad del consumo, desprecio por la historia y por el pasado, se olvidaron que tal vez, después de Brasil, el fútbol más ganador de la historia ha sido el alemán. La potencia número uno de Europa. La de más partidos en los mundiales a pesar de no haber participado en todos. La de más finales disputadas. Quince finales de Champions, nueve de ellas por el Bayern Munich, con cuatro victorias, tres de ellas consecutivas; las que nunca logró el Barcelona.

El Munich de Beckenbauer, Maier, Müller y Breitner, ganó en seguidilla en 1974, 75 y 76. Un equipo histórico, inolvidable, de epopeya. De los tres o cuatro mejores que han existido. Otros, ni siquiera saben que el Dortmund, ya ganó la Champions de 1997 con el gran Mathias Sämmer como capitán. Y algunos ni conocen que el glorioso Real Madrid, el mejor equipo por resultados en toda la historia del fútbol mundial, fue un simple remedo de equipo cuando visitó las tierras germanas.

Con el 1-4 en contra del pasado juego en Dortmund, sumó 25 partidos allá y saben ¿cuántas veces ganó? Solo una vez, igualó en seis ocasiones y perdió 18 veces. Otros a manera de chiste, dicen que la Bundesliga es inferior a la llamada graciosamente “Liga de las Estrellas”; pues recuerden que al gran Madrid, lo han goleado, además del Bayern Munich, equipos como Hamburgo, Monchengladbach, Werder Bremen y el mismo Kaiserslautern. ¿Cuándo un Valladolid, Granada, Getafe o Zaragoza ha goleado al Bayern? Nunca. Ni en sueños. Números para nada menores; ni datos para refundir en el cuarto de San Alejo. Sólido argumento de la superioridad germana sobre el embrión español que solo ha reventado ahora recién, a nivel de selecciones, pues históricamente no se puede hablar el mismo día de lo que ha sido Alemania en los mundiales y en la historia del fútbol, frente los españoles. Nunca ha tenido punto de comparación.

El 8-1 tras las sumatorias de Munich y Dortmund, fue un golpe tremendo a la estantería frágil de la Liga de las estrellas donde tres o cuatro equipos compiten, el resto participan. Reflejo del marketing y el negocio del fútbol, y de la pobreza de una economía totalmente ficticia, sobre otra, que da miedo por su poder casi absoluto. Una fábula que se crearon por estas tierras, con los mismos mercenarios que violaron nuestras indias, se llevaron nuestro oro, pisotearon nuestras culturas aborígenes y arrasaron con nuestras riquezas. Fue la realidad de la absoluta superioridad entre uno y otro fútbol.

Cronistas ibéricos, no alemanes o de otros lares, recién escribieron: “¿Remontada? La del Barcelona parece imposible. Y la del Real, también”. Yo pienso: la del Barcelona, está mucho más para dos derrotas ante el mejor equipo de fútbol que hay ahora en el mundo.

La del Madrid está por verse; aunque un 3-0 no es tan irreal, sí es demasiado complicado. Otro cronista español comentó: “Ahora me invade una enorme sensación de estafa. Ni fútbol, ni actitud” y otro determinó: “Después de mucho tiempo, por fin hemos entendido que Barcelona no es, ni fue, el principio y el fin del fútbol. Hay otros caminos”. Gary Lineker, el goleador inglés del mundial México 86, dijo: “Todos los caminos del fútbol conducen a los alemanes”…también exageró, pero estuvo mucho más cerca de la realidad.

Contacto: wilfridof48@gmail.com

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