Columna LÍDEROtros

La payasada del Balón de Oro

Columna Impublicable

Por Wilfrido Franco García.

El fútbol hace mucho tiempo, pasó de ser un juego por el placer infinito de la diversión, para convertirse en uno de los negocios más lucrativos del mundo. Se hundió implacablemente en los precipicios del dinero contante y sonante, sobre todo en dólares o euros; mientras la realidad del juego se escurría entre negocios, artilugios, componendas o trampas.

Partidos amañados, árbitros que son esbirros y no imparten justicia, equipos poderosos parapetados por su marketing y su boyante chequera en las grandes ligas del mundo, equipos arrasados como el caso nuestro en la parte económica, mientras los directivos, aumentan sus cuentas bancarias y jugadores perniciosos y marrulleros que buscan su propio beneficio, y no la gloria de los equipos que les pagan.

El futbolista vuelto mercancía. Predispuesto a armar la gavilla para construir el cajón de un técnico que no es de sus entretelas. Directivos que piensan en su patrimonio, en las ganancias y en la plusvalía de vender las mejores unidades de su equipo (estilo Deportivo Cali), sin importarle para nada la afición que es la que sufre, sueña y se apasiona con su club del alma.

Periodismo mediocre, regido por las ofertas y las demandas de sus patronos y anunciantes, o apretados por los “barras bravas”. Todo esto, creó un entorno donde el fútbol se asfixia cada vez más y ni hablar del tan promocionado “Balón de Oro” que se inició como un esfuerzo loable de la revista “France Football” y con la buena intención de premiar a los mejores del año o la temporada.

Hoy todo está tergiversado. La esencia de este premio para los mejores, no es premiar a los mejores. Es cuestión de marketing, de negocio y de imagen. Es una cuestión que premia al poder económico y hasta la belleza física (Messi y Cristiano por encima de Iniesta o Ribery, en años anteriores, cuando lo merecían el español y el francés), por encima de la realidad de los resultados y el fútbol arte y espectáculo.

Mucho más en un año donde hubo campeonato mundial y no hubo duda alguna, de quién fue el absoluto ganador. Pero dos convidados de piedra de Brasil 2014 como Lionel Messi, absurdamente ganador de un “Balón de oro” inexplicable, como mejor jugador del mundial cuando hubo más de diez jugadores por encima de su nivel, o de Cristiano Ronaldo que se la pasó rengueando y recibiendo goleadas como pasó con el 4-0 ante los alemanes, están ad portas de ganar en una temporada teñida de colores germanos e incluso también, de la estridencia mediática del crack nuestro, James Rodríguez, que hizo mucho más que Messi, y casi tanto como Cristiano Ronaldo. Antes ganar un mundial lo era todo. Ahora sino lo gana Messi o Cristiano, importa un c.

Es tan injusto el tal “Balón de Oro” actual que regenta, monopoliza y juzga pésimamente la FIFA, que Manuel Neuer, sin ser por lejos el mejor jugador del campeón mundial está por encima de quienes lo merecieron todo el tiempo como Thomas Müller, Tony Kroos, Philipp Lahm, Mats Hummels o Bastian Schweinsteiger.

Poner en el podio de tres, al arquero Neuer, es decir que un equipo que hizo 18 goles (la mejor delantera del mundial, por si acaso), fundamentó su juego en las salvadas y atajadas de su arquero. Vaya ironía, cuando Neuer fue de los arqueros que menos remates recibe en todos los torneos, muy al contrario de otros como Keylor Navas, Rais Mbolhi o Tim Howard, o el mismo Sergio “Chiquito” Romero que salvó a Argentina en incontables ocasiones. Debería de existir mejor, un premio como “El Guante de Oro” exclusivo para los arqueros y no ponerlos a competir en desigualdad ante el poder avasallante de los goles.

Sin duda alguna, el tal “Balón de Oro” pasó de ser un ejercicio válido que reconocía la grandeza de los mejores, a ser una total payasada donde se premia el poder económico, la publicidad, el marketing y la imagen física, y se sigue menoscabando la esencia del fútbol, como un juego por placer.

wilfridof48@gmail.com

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