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Las personas en tu vida

Por Jossie Del Valle Conty

A lo largo de la vida hay un ir y venir de personas que han llegado en algún preciso momento, Algunas llegaron por breve espacio de tiempo, simplemente cumplían una función y no tenían  por qué quedarse más y el plan de Dios hizo que continuaran su camino lejos de ti.

Otras llegaron por un espacio más prolongado, su estadía era quizás más necesaria, necesitaban permanecer de manera más prolongada porque les unía una misión, un proyecto en común, ese es el caso de las parejas que luego de estar unidas por años en lo que parecía una relación estable y sólida terminan, se acabó  la motivación que les hacía permanecer juntos, algo cambió en su interior  y no se puede continuar.

 La secuela es de mucho dolor, de nostalgia de impotencia, ciertamente un duro reto  sanar heridas, recomponer corazones rotos y volver a empezar a buscar el amor, fuente de energía maravillosa y aliciente para el día a día.

En otros casos amigos o familiares que se alejan por adelantarse en el viaje al infinito o por marchar de mudanza a otros países, ya no es lo mismo, la distancia afecta el trato y lo que podemos obtener de una amistad que tenemos a la mano, pero queda el sentimiento, quedan los recuerdos, queda el consejo, queda la conversación  aunque solo sea al hablar  sea por teléfono o compartiendo emails.

También está la familia, la inmediata, mientras nuestros hijos son menores les tenemos a diario, luchamos para sacarlos adelante, disfrutamos de momentos hermosos, lloramos sus problemas y estamos cerca para consolarles en el sufrimiento.

Cuando sufren la primera decepción en el amor, pero  la vida continúa y eventualmente deben marchar, cambiar de casa, quizás de lugar, se hacen mayores y  ya no podemos pretender retenerlos porque no son nuestra propiedad, simplemente Dios nos los envió para cumplir una tarea quizás la más hermosa y digna de todas.

En el transcurso de nuestro transitar por la vida habrán personas que nos defrauden, que nos traicionen, desleales,  a veces nos hacen sentir que hemos sido   usados y luego descartados cuando ya no somos útiles, ese tipo de persona no merece el titulo de amigo, así que en esos casos no merece la pena mirar hacia atrás sino proseguir, a fin de cuentas quien obró mal es quien asume las consecuencias porque la vida te retorna todo lo que le das.

Por otro lado hay amigos que llegan a ser más que ciertos familiares ausentes  e indiferentes en nuestras vidas, están siempre en las alegrías y en las  tristezas, en la salud y en la enfermedad, en las dificultades, en todo momento, parecen ángeles que llegaron para cuidarnos, protegernos y regalarnos la maravilla de su presencia y de su amor.

Agradece al Universo todas las personas que han pasado por tu camino, las que dejaron un lindo recuerdo y aún las que te lastimaron, todas dejan  algo, de alguna manera aprendiste lecciones y te marcaron, te ayudaron a madurar, a crecer espiritualmente y brindaron experiencias para la evolución del alma, particularmente  las que te hicieron sufrir  te dieron la oportunidad de demostrar tu capacidad de perdón, de no guardar rencor y muy posiblemente sin ellas no serias quien eres hoy. Es parte del  plan de Dios, que nos quita y nos da de  acuerdo al  fluir del tiempo y sus acontecimientos.

Las personas en tu vida  aportaron y si aún están, aportan mucho a tu belleza interior pues tocaron tu corazón  de una manera maravillosa. Cuando te las vuelvas a encontrar diles: Gracias por la huella que has dejado en mí,  Dios te bendiga.

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