LiteraturaOtros

Literatura / La “chilena” de Castec

Por Mauro Vidal

“Estaba en el borde del área grande y cuando la pelota venía bajando lo pensé y me animé a darle de ‘chilena’. Calculé, salté, le pegué y sentí que la había agarrado llenita?” ¿Suena a historia conocida? Acomódate y recuerda junto a Sandrino Castec una jornada de la “Roja” en tierras transandinas que terminó con ese gol que sólo conocen los elegidos del fútbol.

“La jugada partió con un saque desde el fondo. Oscar Wirth le pega fuerte hacia la banda lateral, y ahí la agarra?” Mira al suelo y después al cielo, como buscando en los rincones secretos de la memoria. Hasta que encuentra.

“Ah sí, la toma Bigorra. Entonces el ‘Flaco’ la acomoda, levanta la cabeza y mete un pelotazo como de 50 metros para Manolo Rojas?”

 

Por  si alguien no sabe o no se acuerda, vale la pena aclarar que el hombre habla de un amistoso entre la “Roja” y Argentina que se jugó un 18 de septiembre de 1980 en Mendoza y que terminó empatado a dos.

Y por si todavía alguien no sabe o no se acuerda, también vale la pena aclarar que el gol de empate definitivo fue una obra de arte ejecutada y cristalizada por Sandrino Castec, que se dio el gusto de perforar el arco defendido por Ubaldo Matildo Fillol (uno de los mejores arqueros argentinos después de Amadeo Carrizo) con una espectacular “chilena” que dejó con la boca abierta a medio estadio.

El relato sigue su curso y el momento del lujo técnico se acerca.

“Ese día la gente fue a ver a Maradona y terminó aplaudiendo a Rojas. Es que la rompió el ‘Chico’, jugó tremendo? Pero bueno, la cosa es que Manolo agarró la pelota en el aire, y antes que bajara le dio de primera. Le salió un tiro súper potente y Fillol se mandó una de esas atajadas que lo hicieron famoso?”

Habla pausado, acaso como repitiendo una historia que, de tanto contarla pierde su gracia. Pero no. Porque esta sí que fue gracia. Una grande e inolvidable.

“Pensé que la pelota iba a salir por encima del travesaño, pero como el tiro fue tan potente, Fillol le colocó las manos y salió un rebote raro, porque el balón empezó a subir y a subir, haciendo una pequeña curva en su caída?”

Ahora se levanta para explicar mejor. Con una mano muestra en el cielo un punto imaginario (la pelota) y con la otra apunta hacia un arco, también imaginario.

“Yo estaba en el borde del área grande de espaldas a Fillol, y cuando la pelota venía bajando lo pensé y me animé a darle de ‘chilena’? Calculé, salté y le pegué? Entonces sentí que la había agarrado llenita y antes de tocar el pasto giré y alcancé a ver que entraba. Sería un mentiroso si dijera que la quise clavar ahí donde se metió, pero la regla número uno de un delantero es estar preparado para aprovechar cualquier oportunidad. Y eso hice?”

Se ríe. Pero también hace una mueca como de hastío. “Es que, después de tanto tiempo, no falta el envidioso que me dice que todavía estoy cobrando por ese gol. ¡Putas que hay gallos mala clase! Afortunadamente, la mayoría de las veces la gente me saluda con cariño y respeto. Incluso los que son colocolinos, porque me reconocen lo que hice en la Selección?”

Así pasa la mañana. Una mesa, un café y fútbol, excusas perfectas para estirar la conversación hacia lo obvio, como el partido que viene, Juvenal Olmos, Argentina, la vida.

Está tranquilo Castec, embarcado a los 44 años en la escuela de fútbol que desarrolla la Universidad de Chile en las canchas del estadio El Llano, donde comparte cada domingo con niños que van desde los 6 a los 16 años y que escuchan atentos sus enseñanzas.

Pero cuando llega la hora de la “Roja”, se acomoda y larga: “No sé en qué va a terminar este ciclo de Olmos. No me convence su esquema, que por lo demás no tiene nada de novedoso. Si es la misma escuela de la Católica, de Carvallo, aunque diga que no le gusta el ’10´ clásico y que su estilo es jugar para adelante, buscando el arco contrario? A mí me suena que está repitiendo el discurso de Bonvallet, y lo digo en serio. Porque ‘El Loco’ será medio extremista para sus comentarios, pero sabe harto de fútbol, y cada vez que dice algo, Olmos justo aparece con la misma tanda, pero un par de semanas después”…

Y sigue: ¿Cómo no va a poner a Mirosevic, si en la actualidad es lejos el jugador más desarrollado futbolísticamente que tenemos? ¿Y va Marco González en vez de Jorge Acuña? Me da lata, ojalá que no queme a González, pero te aseguro que por ahí va a pasar Zanetti todo el rato, para arriba y para abajo, ida y vuelta. Lo mismo que D’Alessandro va a hacer con Olarra?”

El remate del ex cañonero azul es lapidario: “¿Tapia en la delantera? A ojos cerrados debería ser Pinilla, porque tiene toda una temporada en el cuerpo y es guapo hasta los tobillos. En cambio Tapia, con suerte, ha jugado dos partidos en Francia? Por eso te digo que realmente no sé lo que va a pasar el sábado. Y por supuesto quiero que ganemos. Sería lindo empezar así para reencantarnos con la Selección, pero por ahora es sólo un sueño”.

De acuerdo. Es un sueño, pero por ahí los sueños se cumplen, como esa vez en que uno de nuestros delanteros se dio el gusto de perforar el arco defendido por Ubaldo Matildo Fillol con una espectacular “chilena” que dejó con la boca abierta a medio estadio en Mendoza. ¿Se acuerda? Si parece un cuento de fútbol?

 

 

email
Anterior

Fabiola y Conchita jugaron tenis en lanzamiento de la Copa Claro Colsanitas

Siguiente

En su 1er juego de Copa Libertadores Santa Fe dilapidó el triunfo.