Columna LÍDEROtros

Lo bueno, lo malo y lo feo del Mundial

Por: Wilfrido Franco García.

Lo bueno

Colombia. Pékerman y sus muchachos ya consiguieron la mejor actuación de la tricolor en los cinco mundiales en que hemos participado. Pase lo que pase, antes de jugar frente a Japón y luego en octavos de final, nunca antes se habían ganado dos partidos en un mundial.

James Rodríguez. Ratificó de lejos que es el mejor futbolista de la actualidad colombiana. Va rumbo a la consagración.

Mario Alberto Yepes. Volvió el gran capitán, con su capacidad y su liderazgo.

Juan Guillermo Cuadrado. Estelar jugador nuestro en gran momento.

Costa Rica. Sin duda alguna, la enorme y gran revelación del evento. Dos triunfos de gloria ante dos campeones mundiales.

Jorge Luis Pinto. Le calló la boca a sus cientos de detractores; sobre todo los urbanos. Ya entró en la historia de los ticos y hace un mundial inolvidable para los centroamericanos.

Francia. El equipo más goleador del evento en dos cotejos y además, sin tener a su estrella Ribery.

Miroslav Klose. El alemán llegó a quince goles en 20 partidos disputados en mundiales. Tiene 70 goles con la camiseta alemana, dos más que el inolvidable “Tanque” Gerhard Müller. Anotó cinco en Corea Japón, cinco en Alemania, cuatro en Sudáfrica y lleva uno en Brasil 2014. Alcanzó al gordo Ronaldo y va por más.

México. Cuando todos lo daban por desahuciado en este mundial, por haber clasificado de “gorra”, Miguel Herrera, con la base del América de México, cambió la historia. Iría de primero en su grupo, de no ser por la infame terna colombiana que le quitó dos goles legítimos ante Camerún. A Brasil, lo hizo ver muy mal.

Holanda. Un equipo atacante y que da espectáculo. Brillantes sus dos delanteros: Van Persie y Robben.

Chile. El equipo más práctico de este mundial.

El partidazo entre Alemania y Ghana. El mejor del evento.

La alegría de los colombianos. Tanto en Brasil, como en Colombia, los festejos han sido grandes. Ojalá no paren y se sepa celebrar con altura, y sin hechos que lamentar.

Lo malo

España o españita. Quedó en su plata. En Sudáfrica, aunque todos lo olvidaron, ganó con muchas ayudas arbitrales; aquí no pudo ni con la sal del almuerzo y de campeón, pasó a ser el primer equipo eliminado en Brasil.

Los gramados de los estadios. Con inversiones extravagantes y que han acarreado muchas protestas, no es posible que hayan canchas tan perversas como las de Natal y Fortaleza. Muchos gramados con quemaduras y pelados.

Brasil. Es la primera vez que un seleccionado auriverde, se fundamenta en lo táctico y se destaca por su defensa. Aunque sinceramente, Thiago Silva y sobre todo, David Luiz, son un par de picapiedreros y rechazadores que dan miedo. Qué equipo tan mediocre este cuadro local. Ayudado por los árbitros es líder de su grupo.

Camerún. El fútbol del país africano hace rato viene en declive.

Inglaterra. Alguna vez ganaron un mundial con trampas; hoy juegan, pero no marcan diferencias.

Argentina. Con tantas “Estrellitas Torero” no juega a nada. Lo salva la enorme suerte que tiene y el favor de los árbitros. Lo dijo el gran Mario Kempes: “Argentina con los jugadores que tiene, es una vergüenza en este mundial”.

Portugal. Ante Alemania reflejó que es un desastre el estado físico atlético de los europeos, tras una larga temporada. La FIFA tiene que revisar sus fechas, porque el mundial es un torneo de futbolistas cansados, aporreados y lesionados.

Rusia. Todo tiempo pasado fue mejor. La gran URSS, es tan solo un recuerdo.

La FIFA. A Costa Rica le quitaron un penal claro ante Italia y no solo eso, luego de la trampa, mandaron a hacerle control antidoping a siete jugadores del equipo centroamericano, cuando lo normal son dos futbolistas por equipo. Claro, “Todo lo del pobre es robado”. Lo dijo el técnico Pinto: “Sabemos que somos los menos valorados en este mundial, pero eso no importa. Que sepan que Costa Rica existe y corre, sin hacer trampas”.

Lo feo

Sin duda en este mundial, lo feo es el arbitraje. Abominable por cierto. En trece partidos de los 32 que iban hasta el domingo anterior, incidió el arbitraje en los resultados, algo increíble.

El japonés Nishimura, regaló un penal inexistente a Brasil en la victoria 3-1 ante Croacia. Perdonó una merecida roja a Neymar por agresión a un contrario.

El colombiano Roldán y su asistente Humberto Clavijo, fueron ejemplo de lo que no se debe hacer. Dos banderazos de Clavijo, le quitaron goles legítimos a Dos Santos de México, en el partido ante Camerún. A Humberto Clavijo lo borraron del mundial y la FIFA mostró a los jueces el video de lo que no se debe hacer como asistente arbitral. Vergonzoso.

El italiano Rizzoli, regaló penal a España ante Holanda. Fue el único tanto que anotaron los ibéricos en el mundial, antes de su juego de despedida ante Australia.

El inglés Webb, no dio un claro penal a Costa de Marfil ante Colombia por evidente mano en el área de James Rodríguez, tras un tiro libre en el segundo tiempo.

El chileno Osses, le quitó un evidente penal a Costa Rica en el minuto 42 PT, en el juego ante Italia, por falta de Chiellini sobre Campbell.

El brasileño Ricci, exageró en la expulsión del hondureño Wilson Palacios en el juego ante Francia, facilitando la victoria de los galos.

El holandés Kuipers, ni siquiera le mostró amarilla al francés Giroud quien por una peligrosa imprudencia, fracturó en la cara al suizo Von Bergen.

El australiano Williams, le quitó un penal a Honduras y anuló un gol legítimo al mismo equipo, en el juego ante Ecuador. Además, le perdonó la expulsión al ecuatoriano Noboa.

El serbio Mazic, dio un penal dudoso a favor de Alemania en el juego ante Portugal y debió expulsar a Meireles, y ni siquiera amarilla le mostró.

Otra vez, el serbio Mazic le quitó un penal inobjetable a Irán del argentino Zabaleta sobre Dejagah (8 ST), perverso en sus diagonales, interfirió con el desarrollo del juego y se dejó manejar de los argentinos en las faltas menudas.

El neozelandés O’Leary le quitó un gol legítimo al Bosnio Dzeko por supuesto fuera de lugar que bandereó mal su paisano Hintz, en el juego ante Nigeria.

Otra vez, el brasileño Ricci, perdonó merecidas rojas a los ghaneses Ayew y Wakaso, en el partido ante Alemania.

El alemán Brych, le negó un penal inobjetable a Rusia en el minuto 25 PT, cuando el belga Alderweireld derribó al ruso Kanunnikov. El único tanto del partido, del belga Origi, partió de una falta sobre un delantero ruso.

P. D.

Antes de hacer un mundial, la FIFA debería notificarle a las Federaciones, a cuáles va a despojar y cuáles va a ayudar a llegar a instancias definitivas. No hay derecho a que los árbitros acomoden el marcador como les dé la gana y eso como siempre, dependiendo del “marrano”.

Contacto: wilfridof48@gmail.com.

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