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Nacional, el amo del fútbol colombiano

El siguiente texto es un acróstico en homenaje al equipo que manda en el fútbol colombiano. Su paso es histórico, gana todo lo que juega en nuestro país. ¡Nacional, tricampeón!.

Neco. El arquero que jugó la final. Seguridad y confianza, valores de este equipo, nacieron desde su número uno, Luis “Neco” Martínez. Por supuesto, a la altura estuvo Franco Armani, quien también fue un cerrojo del arco verdolaga en este memorable 2013.

Alternativas. Con tres, con cinco defensores. Con un delantero, con dos en punta. Nacional no solamente siguió con la rotación de jugadores sino con la posibilidad de encarar partidos con distintos esquemas tácticos. La propuesta le volvió a funcionar.

Clasificaciones. Un 2014 lleno de retos le espera al conjunto antioqueño. Jugará la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, además de la Liga, la Superliga y la Copa de casa, donde defenderá los títulos que levantó este año. Repetir lo que consiguió esta temporada sería una proeza. Y la gente quiere más.

Ídolo. Debería ser su técnico, Juan Carlos Osorio. Los resultados que ha conseguido (cinco títulos) marcaron ya la historia de Nacional, pero no solo es eso: el técnico representa un antes y un después en esta institución por sus ideas innovadoras en el fútbol colombiano y un trabajo que se demuestra en cifras, en cosas tangibles.

Obstáculo. Se llamó Deportivo Cali y cayó casi que ingenuamente en el juego de Nacional en los partidos de ida y vuelta. El rival fue digno, por supuesto, pero pudo dar más para no sucumbir sin remedio ante lo que ellos mismos llamaron “el favorito”. Cali, en todo caso, hizo un gran torneo, incluso mejor de lo que muchos esperaban en un comienzo.

Necesidad. Jefferson Duque fue el hombre gol de Nacional (11 tantos en el año, 7 en la Liga Postobón II). En el frente de ataque también estuvieron Juan Pablo Ángel, Orlando Berrío, Wílder Guisao y Fernando Uribe, entre otros. Para lo que se viene, Nacional debería pensar en un goleador de estirpe continental. Hay cómo pagarlo.

Animadversión. “El país quiere más al Procurador que a Nacional”, escribió en Twitter Álvaro Clavijo, un colega periodista que también tiene un blog en Golcaracol.com. Entre “Cali campeón” y “Nacional campeón” muchos preferían la primera opción. Sin embargo, no quedan dudas de la superioridad del equipo antioqueño. De su autoridad actual en Colombia. Aplaudir a Nacional no es una apología sino un válido reconocimiento.

Loa. Una sola frase es suficiente: Nunca en Colombia un equipo había sido campeón tres veces en un mismo año.

Tensión. La relación del técnico Osorio con la afición fue muy difícil al comienzo; ahora, nadando en el mar de la victoria, la tensión ha bajado. El respaldo es mayor. Quien demerite lo que ha hecho el DT es un desagradecido.

Resumen. El fútbol local coronó a su mejor equipo, pero es innegable el bajón que ha sufrido el campeonato en el último tiempo. El aburrido juego de la final fue fiel reflejo de lo que vivimos semana tras semana. El próximo año podría ser peor por los descensos de Cúcuta y Quindío, a pesar de la buena modificación que se le hizo al sistema de juego.

Ilusión. No hay duda, para Nacional la gran ilusión es lograr de nuevo el título de la Copa Libertadores. “Ese es el torneo que tenemos en mente para pelear”, reconoció Juan David Valencia.

Cifras. Nacional hizo 103 puntos en la Liga Postobón I y II. 46 en el primer semestre, 57 en el segundo. Para el más reciente título jugó 26 partidos, ganó 17 y solo perdió tres.

Abuso. Stefan Medina sufrió sobre todo este semestre la grosería e irrespeto de miles de colombianos que lo crucificaron luego de debutar con errores en la Selección. La gente le dijo de todo y él calló. Me permito decir a sus malsanos críticos que su mejor respuesta fue alzar la decimotercera estrella de Nacional.

Mondragón. Quiso jugar la final de palabra. Dijo que si Nacional no ganaba el título era un “fracaso”. Faryd, el portero de 42 años del Cali, hizo uso de su experiencia para tratar de darle vuelta al destino. Aunque no le salieron bien sus intenciones, verlo a su edad vigente, levantando a sus compañeros del piso tras la derrota, nos demuestra que hay grandeza cuando se juega con dignidad.

Pequeño. Sherman Cárdenas mide 1.68 metros y pelea cabezazos. Tras la partida de Macnelly Torres recibió la confianza de su jefe y, aunque se le vio deslucido en algunos juegos, fue el encargado de crear peligro con su talento. Su ascenso futbolístico ha sido notable.

Estirpe. La escuadra verde sumó nueve finales consecutivas con victorias (no cae desde la disputa por el título del torneo Clausura 2004, frente a Junior).

Oración. De tantas frases que se registraron en la celebración de Nacional, vale la pena destacar la siguiente: “El jugador colombiano sí es muy confiable”, sentenció Juan Carlos Osorio al reconocer el trabajo de sus dirigidos en esta conquista. Es cierto: para mejorar hay que creer.

Navidad. La gozarán especialmente todos los hinchas de Nacional, pero el fútbol, como un juego, puede ser la gran vacuna de nuestra realidad. Más allá de títulos, lo mejor que nos podría pasar en 2014 es coronar más campeones sin contar más hinchas muertos. ¡Salud por eso!.

Por: Javier Borda Díaz
Periodista
Twitter: @javieraborda
javieraborda@hotmail.com

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