Columna LÍDEROtros

Nueve de 9

IMPUBLICABLE.

La Copa Libertadores, el viejo anhelo de los clubes nuestros. Dos victorias colombianas en 54 versiones jugadas; prácticamente nada. Esta vez se inició con pie derecho. Tres victorias y nueve puntos.

Dos victorias ante rivales paraguayos y un triunfo frente a los argentinos. Numéricamente, todo perfecto. Diversos caminos utilizados para llegar a un mismo fin: la victoria. Futbolísticamente, Independiente Santa Fe, del famoso y desde ya añorado “Pacheco”, fue el que mejor método utilizó y el que más fútbol demostró. Tras un primer tiempo donde un rival de aparentemente menor cuantía, como el Nacional paraguayo, lo enredó. Pero la madeja la desenredó el ecuatoriano Edison Méndez, sin duda, la mejor contratación de la temporada en Colombia. Su zapatazo con rebote incluido dejó sin opción al argentino Ignacio Don y desde allí se prendió el león.

Floritura impensada de Daniel Torres, quien ha venido evolucionando favorablemente, para el segundo y a pesar de un penal innecesario de Camilo Vargas, llegó el tercer dardo rojo con el caleño Copete. Santa Fe tiene nómina para pelear arriba e ir más allá de la semifinal del año anterior. Esperamos que las ambivalencias y tribulaciones no lo conduzcan a una nueva decepción; pero lo tiene todo para ser gran protagonista de esta versión 55 de Copa Libertadores.

Atlético Nacional encontró otro camino a través de una denodada exploración frente al Newells Old Boys que tiene once partidos sin conocer la victoria en distintos eventos. Edwin Cardona, sin dudarlo, fue su figura excluyente y cuando todas las puertas estaban cerradas, apareció el zapatazo fulgurante y quemando grama de Cardona para cantar victoria ante el equipo de los mundialistas Trezeguet, Maxi Rodríguez y Banega.

El técnico Alfredo Berti, estelar jugador del América en los buenos tiempos del escarlata, fue demasiado tímido en el “Atanasio Girardot” y Cardona finalmente los vacunó, cuando el campeón colombiano hacía rato merecía la apertura del marcador. El 1-0 fue enano. Demasiado corto.

Deportivo Cali de la mano del “malquerido” Viáfara salvó los muebles en un partido que dejó escapar una lágrima por la falta de espectáculo.

Cerro Porteño y el cuadro azucarero dieron grima. A penas se aferraron a sistemas defensivos que volvieron el cotejo un hibrido entre la incoherencia y la mala entrega. Cuando la inquisición del segundo piso, los despiadados socios verdiblancos, pedía a gritos destemplados la salida de Viáfara y cuando la noche cubría con su manto las ilusiones del verdiblanco, fue el mismo John quien metió el frentazo, el 1-0 y los tres puntos en las alforjas azucareras. Viáfara tiene un romance especial con la Libertadores. De eso, ya no quedan dudas.

Entonces, fueron nueve de nueve. Tres victorias colombianas al inicio de esta Copa Libertadores. Un saldo totalmente favorable en un evento que nuevamente pinta para un campeón brasileño por número de equipos, nóminas, arbitrajes y marketing favorecedor; al parecer darán pelea los chilenos y por supuesto, los colombianos. Los argentinos arrancaron mostrando el cobre y los mexicanos, son muy poquitos, apenas dos. El resto, meros participantes.

P. D. La televisión es la que manda ahora en la programación de la liga colombiana. ¡Qué desorden tan bien organizado! Partidos todos los días y a toda hora. Y el presidente de la Dimayor, Jesurum, diciendo que “ahora va más la gente a los estadios”, cuando ya los hinchas ni saben cuándo y a qué horas juega su equipo preferido.

Por: Wilfrido Franco García
Contacto: wilfridof48@gmail.com.

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