Columna LÍDEROtros

Por Cali llueve, por Madrid

Por: Wilfrido Franco García.

En la Cali de estos días, refulge el sol. Quema. Hierve. No llueve. Verano intenso. Pero en los equipos o divisas representativas de la capital vallecaucana, no escampa. Deportivo Cali y América iniciaron sus competencias, con deplorables resultados y la cuestión preocupa.

Mientras tanto, en la capital española, un muchacho cucuteño – ibaguereño llamado James David Rodríguez Rubio, hace parte de los Dioses del Olimpo. Del Parnaso del Fútbol. Siendo el tercer colombiano en llegar a la élite del Real Madrid, tras el vallecaucano Rincón y el bogotano Congo. Por un lado llueven miserias; en la otra esquina, refulge el sol. Así es esto del fútbol: de fresas y de limones. De miel y de hiel. De cielos e infiernos.

La junta directiva del Deportivo Cali intentó reforzar el equipo. Lo hizo con lo que pudo y como pudo. Dicen siempre que no hay plata (¿?). Sin alardes, ni exageraciones, pero contratando jugadores de recorrido importante como Nasuti, Herrera y Palacios, y sobre todo, Miguel Caneo. No me cuadra la llegada de Fabra, ni el retorno de un irregular Cabezas. Pero al fin y al cabo, se trató de armar un cuadro competitivo, con lo mejor que se podía. Y dándole gusto al imberbe técnico Héctor Cárdenas, que en mi opinión se está quemando en las brasas de la improvisación, porque su trayectoria está perfecta para trabajar en las divisiones menores, pero no tiene pañales para manejar las complicaciones que ostenta un camerino plagado de diversos matices y de controvertidos comportamientos. Creo que muchos de los jugadores de la nómina verdiblanca, ni le hacen caso, ni le creen a su estratega. Biche que llaman, el director técnico corre el riesgo de salir apaleado por los propios resultados. Pero esa fue la apuesta de la junta directiva verdiblanca encabezada por Álvaro Martínez. Cárdenas es un buen muchacho, excelente persona, criterioso, trabajador, amable y gran persona, pero de allí a que pueda manejar un grupo profesional de jugadores curtidos y llenos de caprichos, hay mucho trecho.

Entre tanto, América, sigue generando polémicas entre sus seguidores porque nadie sabe a ciencia cierta si se busca el ascenso o sí sale más rentable, quedarse a vegetar en la segunda división. Desde el punto de vista de los principios de competencia y de la historia que rige a los escarlatas, es un despropósito pensar que es mejor estar en la B que en la A. Pero las leyendas urbanas cogen fuerza y en Cali ya tomó vuelo el cuento que para los dirigentes rojos, es mejor mantener el cuadro escarlata en el ascenso. Las tímidas inversiones, los nombres de ilustres desconocidos que refuerzan el equipo con españoletes que tienen que ser muy poco para hacer el vuelo a la inversa (Europa – América, y no América – Europa) y el talante de un cuadro que no enamora, hacen que las dudas renazcan en un torneo harto difícil, para lograr el ascenso definitivo. Pero mientras Cali y América, reniegan de su pasado, los pregoneros radiales ilusionan a los incautos con juramentos de títulos y ascensos, con los esperanzadores argumentos baladíes de siempre: “estos son muchos súper equipos”. No aprenden. Ni los que hablan, ni los que escuchan. Se tragan el cuento. Mentiras. Falacias. Promesas al viento. Muchos periodistas en vez de ser faros de la verdad y guías de opinión, sirven de lacayos a los esbirros de la mentira y del embuste.

James Rodríguez, tal vez convertido en el mejor jugador en toda la historia del fútbol colombiano, impuso condiciones y en un escenario donde se cuecen las verdaderas leyendas del fútbol como son los mundiales, demostró sus enormes condiciones y deslumbró con luz propia. Se impuso a todos, por encima de los intereses de otros, que de dientes para fuera no lo dicen, pero que sienten hoy día la envidia de verlo en la verdadera élite del fútbol. Cuando los olivos de la gloria estaban predestinados para los héroes del marketing y la publicidad, James Rodríguez, se impuso con los argumentos histriónicos de su zurda mágica. Enhorabuena, señor CRACK. Que los demás esperen.

P. D.

Ojalá que los arbitrajes de la Liga y el torneo nuestro, no sean acordes a la deplorable presentación en el mundial Brasil 2014, de la terna colombiana que encabezó el irregular Wilmar Roldán. Para que haya Juego Limpio, la primera nota de justicia la tienen que impartir los árbitros. OJALÁ no acomoden resultados al estilo Carlos Velasco Carballo, chapetón de ingrata recordación por estos lares.

¿Será que los pereiranos apoyarán a las Águilas Doradas, venidas de Itagüí, como equipo propio? Está por verse.

¿Cuándo será que la Gobernación del Valle del Cauca termina o inicia las obras de las vías de ingreso a Caicedonia y Sevilla? También son municipios de la región y hacen parte de la geografía vallecaucana. Pero están abandonados a la buena de Dios con carreteras que son miserables caminos de herradura. Algo increíble en pleno siglo XXI. ¿Será por eso que estos municipios hablan cada rato de unirse a otros departamentos, como lo quiere Cartago insistiendo en ligarse a Risaralda?.

Contacto: wilfridof48@gmail.com.

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