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Qué nos dejó la Copa América de Fútbol Femenino, Ecuador 2014

Por: José Alberto Ortiz Romero.

Solo satisfacciones. Así de sencillo. Esa es la evaluación a primer renglón, de la actuación de la selección femenina de futbol en la Copa América que culminó en territorio ecuatoriano. Se jugaron siete partidos, de los cuales 5 se ganaron y dos se empataron. Colombia anotó doce goles y solo recibió dos en su valla, terminó como sub campeón en calidad de invicto, empatando la final 0-0 con la máquina de hacer goles, Brasil. Terminó el equipo nacional con la vaya menos vencida en cabeza de Sandra Sepúlveda, aunque las tres arqueras actuaron y con la mejor jugadora del certamen, Yoreli Rincón.

A simple vista y para quienes no conocen la realidad del fútbol femenino, es algo normal. Pero la verdad es que debemos valorar lo que estas mujeres que juegan al fútbol hacen por un país donde la igualdad de género aún está en pañales en este deporte.

Dejar de lado sus estudios universitarios, sus empleos, las obligaciones como amas de hogar y sus familias por sentir el orgullo de vestir la camiseta que representa a  un país no es fácil. La razón: El fútbol no es su profesión. Son diferentes a los hombres. Ellos viven del fútbol, mientras que en Colombia una mujer no puede vivir del fútbol, no reciben sueldo como tal.

En esta selección femenina  encontramos profesionales en mercadeo, negocios internacionales, en deporte, estudiantes de educación física, zootecnia y muchas otras áreas que difícilmente encontramos en un universo mayor de jugadores hombres.

Las chicas que juegan en Estados Unidos por ejemplo, llegaron allí gracias al fútbol. Se ganaron una beca para estudiar. No fueron contratadas para militar en un equipo a  cambio de grandes sumas de dinero, como muchos piensan. No es así, deben estudiar con dedicación, alcanzar buenas notas, dominar el idioma para  mantener la beca. Ese es el reto y sus grados la recompensa.

La única integrante del combinado nacional que genera ingresos por el fútbol es Yoreli Rincón, gracias a los patrocinios con algunas empresas, alcanzados por sus buenas actuaciones en nuestro país y el exterior. Las demás solo reciben los viáticos que la federación colombiana de fútbol tiene estipulado por cada día de concentración y que nunca son ni medio parecidos a los que reciben los integrantes de la selección masculina en cualquier categoría.

De ahí el gran mérito de los objetivos alcanzados por estas mujeres en Ecuador 2014.  Cupo a Panamericanos Canadá 2015, Copa Mundo Canadá 2015 y Juegos Olímpicos Rio 2016. Además nos deja esta copa la ratificación del talento innato de nuestras mujeres futbolistas que se sobreponen a la falta de una competencia constante en Colombia por que no existe torneo que permita estar activas durante todo el año. Nos deja igualmente este evento, la ratificación del técnico Felipe Taborda, a quien luego de los mundiales en Azerbaiyán 2012 y Costa Rica 2014, categorías menores, algunos personajes  intrigaron para su remoción.

La copa América vuelve a dejar un llamado a la dirigencia del fútbol en Colombia para que sus gestiones y acciones no solo sean para el fútbol masculino. Es urgente que se planifique de manera diferente, como lo pide la FIFA, el desarrollo del fútbol femenino. Apoyar a esos apasionados, hombres y mujeres, que trabajan de manera decidida, desde clubes y ligas.

También nos deja un cambio de actitud. El mensaje de cuerpo técnico y el sicólogo hizo a las nuestras más fuertes mentalmente. Proyectar objetivos, focalizarse en ellos y cumplirlos.

La Copa América Ecuador nos deja, el pensamiento optimista de que algún día tengamos un campeonato semi-profesional en Colombia que permita valorar más a nuestras mujeres futbolistas y que les ayude a crecer como personas y como deportistas de alta competencia.

jaortizr@yahoo.com

 

 

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