Columna LÍDEROtros

Sergey Bubka, un hombre común y corriente

Por Lic. Manuel A. León.

La sencillez mostrada por el ucraniano Sergey Bubka a lo largo  del conversatorio que tuvo con la prensa en la sede del Comité Olímpico Colombiano, dejó ver la grandeza del campeón olímpico y mundial, sino del hombre común y corriente de cuna humilde que, gracias a su disciplina, perseverancia y tesón, se constituyó en todo un ícono del atletismo mundial, específicamente en el salto con garrocha, donde lo ganó todo desde 1983 hasta el  2001.

Se retiró a los 37 años de edad, consiguiendo un registro de  17 marcas al aire libre y 18 en pista cubierta, una medalla olímpica en 1988 en Seúl (Corea) y seis plusmarcas mundiales y es el actual poseedor de la marca mundial con 6.14 metros de altura con una vigencia dada el 31 de julio de 1994 en Sestriere (Italia). Todos estos logros   le permitieron el ingreso al Salón de la Fama  de la Federación Internacional de Atletismo en  el 2.012.

En su diálogo con la prensa recalcó algunos aspectos que marcaron  no solo su vida deportiva sino personal. Veamos: “Siempre  me preguntan  si soy un hombre de otro planeta y yo les respondo, soy un hombre común y corriente, que amo mucho  el movimiento olímpico  y desde muy pequeño estoy dedicado a esta noble causa”.

Subraya en el hecho  que a los 10 años era igual que todos los niños y dice: “Era muy pobre, mi mamá trabajaba en una clínica limpiando pisos, mi papa era militar de un rango no muy superior, cuando comencé  no tenía  uniforme, ni zapatos, pero eso no era lo más importante, lo importante era el deseo de ser el mejor, fui muy disciplinado y eso se lo debo a mis padres”.

Luego se refiere a  su entrenador Petrov, a quien señala de ser muy talentoso y con quien consiguió todas sus victorias y fue como su segundo padre y quien ahora a los 69 años es entrenador  de saltos con garrocha en Italia.

En su  juventud vivió en residencias con su entrenador, se preparaba su comida, hacia los oficios de la casa, desarrollaba sus tareas académicas con la ayuda de Petrov y su hermano, esa era la vida de un hombre común y corriente  como él lo señala.

Sobre  sus logros, expresó: “Había victorias y derrotas, estas últimas son las que más enseñan y por eso mi lema “CAYENDO Y LEVANTÁNDONOS, CRECEMOS”, porque siempre debemos seguir aprendiendo, por lo que hay momentos  en donde hay que arriesgar  como lo hice en Ucrania, cuando debía superar 5.60metros, solo lo logré en el tercer intento con un viento fuerte y sabiendo que podía caer mal, finalmente superé esa marca”, puntualiza.

Siempre recalca que detrás de cada  título hay un gran trabajo, fundo  el club Sergei Bubka para que los niños y jóvenes de Ucrania, pudieran entrenar y conseguir sus metas, en el 2007 es nombrado vicepresidente  de la IAAF para promover la práctica y el desarrollo del atletismo, aspecto  que lo trajo al país con motivo del suramericano que se realizó en Cali y el Mundial de Menores a realizarse en el 2015 en la capital vallecaucana.

licmanuelleon53@hotmail.com

 

 

 

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