OpinionPolideportivo

(Opinión) Clara Luz Roldán, la dama dorada del deporte, por Ángela Cuevas de Dolmetsch

Colombia cumplió con creces no solo su compromiso en los XVIII Juegos Bolivarianos de Santa Marta, sino que bajo la política de Oro Puro que inició Clara Luz Roldán en el Valle del Cauca conquistó 206 medallas de oro, una hazaña nunca vista.

Columna de opinión tomada de www.elpais.com.co

La vallecaucana fue la primera mujer secretaria del Deporte de Cali, la primera en Indervalle y entró a rescatar a Coldeportes, un bastión del liderazgo masculino donde hasta ahora ninguna mujer había incursionado. Asumió el gran reto de organizar en año y medio los Juegos Bolivarianos, construyendo 12 escenarios deportivos con una inversión que supera los 84.000 millones de pesos.

Sin duda el presidente Santos entendió el mensaje de esta incansable directora y le brindó su apoyo, pues en un país donde la paz se está construyendo, qué mejor camino para los jóvenes que cambiar las armas por las competencias deportivas, algunas, inclusive donde el instinto bélico no se reprime como el boxeo y la lucha libre y concientizar a la juventud del trabajo en equipo. Acabar con el individualismo recalcitrante, legado del narcotráfico y comenzar a construir un nuevo país con liderazgos colectivos como el fútbol, y el nado sincronizado.

Si bien las medallas y los campeonatos nos dan reconocimiento, son las Escuelas Deportivas para la Paz ‘Esdepaz’ el más grande aporte de Clara Luz para el país. Es un proyecto silencioso que empezó en Cali y que ya abarca varios departamentos inclusive el Chocó, Nariño, Cauca y el Putumayo, azotados por muchos años de violencia.

No son escuelas en el sentido formal de la palabra, son espacios de recreación después del horario escolar, donde los niños y adolescentes entre las edades de 7 a 17 años pueden hacer un deporte en su barrio, con entrenadores y monitores, la mayor parte de ellos personas que habitualmente han tratado de impulsar el deporte en el vecindario y que se capacitan para ejercer esta labor ya no gratuitamente sino remunerados.

Como buena madre, Clara Luz también ha involucrado a las madres y los padres, en las escuelas de progenitores, para que ellos sean el motor que impulse la continuidad del proyecto. Esdepaz está también en poblaciones a las que solo se llega después de dos horas en lancha. Y en Tumaco es rescatar a los niños y jóvenes del pandillaje, el narcotráfico y la violencia cotidiana. Es llevar el deporte a la casa, y acortar el tiempo de 20 a 5 años para que se descubran aquellos talentos de las zona más remotas. También se hacen festivales periódicamente para impulsar las competencias departamentales.
En esta patria boba en que no sabemos para dónde vamos, un proyecto de esta envergadura merece todo el apoyo no solo del gobierno sino de la empresa privada. Es educar para crear ciudadanos de bien y no delincuentes y drogadictos.

Anterior

Gerardo Pelusso llegó a Cali

Siguiente

A dos jornadas para terminar los Juegos Departamentales del Valle, Palmira acelera