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Fabriana Arias, reina en los Juegos Nacionales 2015

Tiene veinte años. Es antioqueña, y en su primera temporada en mayores, ya se apoderó de seis medallas de oro y una de plata en los Juegos Deportivos Nacionales 2015, hazaña que quiere repetir,  nada más ni nada menos, que en el Mundial de China Taipei en el mes de noviembre.

Fabriana Arias Pérez, con sus resonantes victorias, se ganó el título de reina del patinaje en las justas que se cumplieron en Guarne (pista) y Rionegro (ruta), así:

1er oro: 10.000 metros Combinada, pista.

2do oro: 15.000 metros Eliminación, pista.

3cer oro: 3.000m x 3 relevos, pista (con Laura Gómez y Mariana Valencia)

4to oro: 10.000 metros puntos, ruta.

5to oro: 20.000 metros eliminación, ruta.

6to oro: 1.000 metros baterías, ruta

Plata en maratón damas.

Incluso pudo colgarse otra medalla más en los 3×5.000 relevos ruta, prueba donde Antioquia llegaba con el equipo conformado por Estefanía Cuervo, Laura Gómez y Fabriana Arias, pero terminó eliminado tras una caída de Estefanía Cuervo que impidió la entrega reglamentaria del relevo.

FABRIARIAS foto LPA

“Esto no ha ido fácil. Los sacrificios han sido muchos. Son horas y horas de trabajo, de cansancio, de a veces no querer uno ni levantarse de la cama. Pero en verdad, vale la pena. Cosas como las que me ha pasado a mí en estos Juegos, son la recompensa a todo ese esfuerzo”, asegura.   Es una niña muy emotiva. Puede llorar y reír al mismo tiempo cuando termina con los brazos en alto una prueba. Su sonrisa flota naturalmente cada que alguien le pregunta algo. Para ella no parecen existir cosas negativas en la vida.   “Yo pude llegar al patinaje porque mis padres, que querían lo mejor para mí, me llevaron para que practicara algo. A ellos los guio mi Dios y mire todo lo bueno que me ha pasado”, cuenta con mucha emoción.

Nació en Envigado, pero por el trabajo de su mamá en la Fuerza Aérea Colombiana, de niña se fue a vivir a Rionegro. En el municipio antioqueño sus padres la llevaron a la pista, que la cautivó a sus cuatro años. “Ellos sabían de las bondades que tenía el deporte y por eso me lo inculcaron”, confiesa.

Se inscribió en patinaje artístico y todo parecía indicar que ese sería su deporte, hasta que un día la invitaron a una competencia y, cuando llegó, era una prueba de patinaje de carreras. “Me gané la prueba, pese a que yo iba en patines de cuatro rueditas y mis rivales llevaban patines en línea”, asegura con modestia.   Por eso, cuando a la edad de cinco años volvió a Envigado, lo primero que hizo fue inscribirse en Paen, la escuela de patinaje de ese municipio, que hoy cuenta con el club más grande de Colombia. “Llegué y me quedé para siempre. Ahí lo encontré todo. Buenos deportistas, miles de amigos y un técnico que, como Iván Vargas, nos enseña todo lo mejor y nos ha llevado a convertirnos en buenos patinadores”, dice.

fabrianacelebra foto Fedepatin

Fabriana, quien ya ha ganado nueve títulos mundiales en la categoría juvenil y que ahora, en mayores, desea iniciar un camino de tantos o más éxitos, ahora cree que la mejor decisión de su vida ha sido ser patinadora. El deporte le ha dado “grandes satisfacciones y lo que más llena de orgullo es poderle dar alegrías a Antioquia, al país y a la familia”.   Ganar, medallas de oro en los Juegos, era algo que “se anhelaba demasiado”. “Por eso trabajé mucho, hasta tres veces al día. Entrenamientos de dos y tres horas. Era muy duro, pero sabía que si lo hacía bien los resultados se podrían dar y hasta ahora lo he logrado”, afirma.

Es la primera figura de las justas, algo que la emociona, mas no la perturba, gracias a la fortaleza mental que la distingue y al ejemplo de casa que siempre impera en sus acciones.   “Yo sé que tengo que saber soportar todo lo que venga, siempre con la misma humildad. No puedo cambiar, lo de hoy fue hoy y ya pasó. Hay que seguir luchando para conseguir cosas más grandes”, asegura Fabriana.

“Es maravilloso, inolvidable. Dios quiso que así fuera y así fue. Pero es que, como le digo, he trabajado mucho para eso, me he sacrificado, con el grupo de patinadores de Antioquia queríamos sacar adelante el departamento, porque hacía muchos años no figuraba en los Juegos Nacionales en este deporte”, agregó la primera medallista dorada de las justas deportivas más importantes del país.   Por ahora, el deporte capta toda su atención. “Quise estudiar entrenamiento deportivo, pero me quedó muy duro. Tenía que salir a las 5 de la mañana para la Universidad, volver y luego irme a la pista a entrenar. Así era muy difícil por lo que decidí dedicarme del todo al patinaje”, confiesa.

Igual a las aulas volverá, pero en su debido momento. Todo lo tiene calculado, como cuando va camino hacia la línea de meta… “Quiero lograr muchas cosas en mi disciplina y luego dedicarme al estudio. Recuerde que estudiar lo puedo hacer toda la vida, patinar no”.

(Prensa Coldeportes)

 

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